Sábado, 18 de noviembre de 2006
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C. VALENCIANA

Valencia
Acaba el congreso tras 170 talleres y debates.En casa y sin sufrir
El 80% de enfermos terminales prefieren morir en su domicilio y no en el hospital, lo que reduce a la tercera parte el dolor de los familiares
El 80% de enfermos terminales prefieren morir en su domicilio y no en el hospital, lo que reduce a la tercera parte el dolor de los familiares
La vigésimo sexta edición del congreso de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria finaliza hoy, tras 170 actividades diferentes como conferencias, debates, ponencias y talleres de habilidades.

El dolor no aporta nada y te quita dignidad” es una frase que se le ha quedado grabada a Antoni Canet, director de la película Las alas de la vida . Este documental narra tres años de la vida de Carlos Cristos, un médico que padece una enfermedad neurodegenerativa que causa una total invalidez física y es mortal.

¿Cómo le gustaría morir? A esta pregunta, ocho de cada diez enfermos terminales responden que en su propia casa y junto a sus seres queridos.

Representantes de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), que clausuran hoy su congreso nacional en Valencia, explicaron en rueda de prensa que el apoyo emocional “es fundamental para el paciente y para el cuidador”. El director de cine valenciano Antoni Canet agregó que, para su amigo Carlos Cristos, también sería indispensable llegar al final con una “vida digna y con ausencia del dolor”.

Luis Aguilera, presidente de la SEMFYC, argumentó que los estudios revelan que los síntomas conocidos como duelo patológico se producen en el 17,6% de los familiares o allegados cuando el fallecimiento se produce en casa.

Por el contrario, cuando la muerte ocurre en un hospital el trauma llega a afectar al 60%. Es decir, “hay tres veces más sufrimiento para los cuidadores”, destacó.

La agrupación de médicos de cabecera sostuvo que una buena atención por su parte “facilita el proceso posterior” para los familiares.

Los profesionales españoles de Atención Primaria llegan a tratar a lo largo de su carrera a entre 100 y 200 enfermos terminales en sus domicilios.

“En los últimos 20 años ha habido un cambio y cada vez hay más gente que quiere morir en su casa”, manifestó Lorenzo Pascual López, integrante del Grupo de Cuidados Paliativos de la SEMFYC.

Este médico de familia realizó un estudio en Manises que tuvo como resultado que el 60% de los pacientes terminales fallecen en su casa, en vez de un hospital.

Múltiples enfermedades
La mayoría de los pacientes terminales o sin curación tienen algún tipo de cáncer o dolencias como esclerosis lateral amiotrófica, demencias y otras enfermedades degenerativas, accidentes cerebrovasculares (ictus o derrame cerebral) o insuficiencias en algún órgano vital.

El doctor Pascual López avanzó que cada vez habrá más personas que requerirán atención en enfermedades terminales, debido al progresivo envejecimiento de la población.

Y desde la SEMFYC alertan del “déficit estructural” de este tipo de cuidados paliativos en unidades hospitalarias y servicios a domicilio.

Los médicos comentaron que aún es muy infrecuente el uso del testamento vital, la última voluntad de una persona sobre cómo ser atendida. También “son muy escasas” las peticiones de familiares para que se practique eutanasia pasiva, dejando de asistir al paciente terminal. Esto último puede aplicarse con facilidad en casa del enfermo, al no tener los aparatos de un hospital.

phuguet@lasprovincias

 
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