Martes, 24 de octubre de 2006
Registro Hemeroteca

en

EDICIÓN IMPRESA

COMPROMISO POR NUESTRO PATRIMONIO
El Colegio Mayor de la Seda, Monumento Histórico-Artístico, se enfrenta a un negro futuro
El edificio, Monumento Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural, ofrece en la actualidad una penosa imagen
El edificio, Monumento Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural, ofrece en la actualidad una penosa imagen
Pasear por el centro histórico de Valencia es llorar. En numerosas ocasiones sí. Contemplar un patrimonio arquitectónica de gran importancia histórica y comprobar que muchos de esos nobles edificios están en un lamentable estado de conservación, resulta deprimente para todos los amantes de la cultura. El caso del Colegio Mayor de la Seda es uno de los ejemplos más sangrantes.

Las instituciones han hecho algunas cosas para evitar el desastre. El asunto les compete en buena medida, porque Consell, Ayuntamiento y Diputación han de hacer lo posible por salvaguardar el patrimonio y la memoria histórica.

Pero también debe señalarse que en la recuperación del Colegio Mayor de la Seda deben implicarse todos los sectores sociales, no sólo los estamentos públicos, ya que el edificio de la calle Hospital es de propiedad privada, aunque su resonancia cultural afecte a todos los valencianos.

Obras de emergencia
La Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano y Museos culminó el pasado agosto la segunda fase de las obras de emergencia declaradas en el edificio Colegio del Arte Mayor de la Seda de Valencia, inmueble que goza del máximo nivel de protección patrimonial al estar declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y ser declarado Monumento Histórico Artístico en 1982.

Los trabajos de esta segunda fase, que se llevaron a cabo durante seis meses de 2007, tuvieron un coste de 205.000 euros. Tras estas tareas de apuntalamiento, el director general de Patrimonio, Manuel Muñoz Ibáñez, aseguró que el edificio estaba “asegurado estructuralmente”.

Pero Muñoz fue claro en su diagnóstico. “El edificio tiene problemas de futuro”, reconoció. Por ese motico “queda aún mucho trabajo por hacer”, concluyó. Se había hecho lo imprescindible para que la historia no se viniera abajo (ha ocurrido muchas veces). Ahora falta que el Colegio de la Seda vuelva a tener vida y pueda ofrecer servicios museísticos, que es el objetivo de todos los sectores implicados en la recuperación.

El caso es que mientras que todo el barrio de Velluters avanza urbanísticamente, con viviendas, nuevos accesos y el MuVIM como atractivo principal de la zona (el Museo de la Ilustración se encuentra a doscientos metros), el Colegio Mayor de la Seda continúa cerrado por obras. No es visitable. Y su imagen actual, con el interior y los balcones en semirruina y la fachada muy deteriorada, no puede ser más penosa.

Abandono de años
El edificio ha estado abandonado durante años, entrando en un estado de deterioro constante que lo llevó hasta un estado de emergencia. La Conselleria de Cultura, entre la primera y segunda fase de rehabilitación, ha invertido 571.000 euros en las obras. Se recuperó el pavimento de la Sala de la Fama, que antiguamente se usaba como salón de actos.

Entre las próximas tareas que quieren realizarse en el viejo edificio se encuentran, de modo prioritario, las de fortalecer los muros, adecuar los elementos de forja y rehabilitar la fachada y elementos decorativos del interior. Como puede verse, en el Colegio Mayor de la Seda queda por hacer prácticamente todo. Un verdadero faenón.

Faltan tres años como mínimo
Carmen Rius, directora del archivo y futuro museo que albergará el Colegio de la Seda, aseguro a mediados de este año que al menos faltan tres años para que se complete la rehabilitación y los valencianos puedan volver a visitar este edificio.

Conociendo las demoras que siempre surgen en estas obras, esos tres años pueden convertirse fácilmente en diez o veinte. Pasó con el Museo Nacional de Cerámica González Martí, pasó con el Museo de Bellas Artes San Pío V, que continúa en reformas desde mediados de los años ochenta, y está pasando asimismo con el citado MuVIM, cuya zona ajardinada sigue sin hacerse y su plazo de realización se retrasa una y otra vez.

En el caso del Colegio de la Seda el problema se agrava ante el problema del dinero. De momento no hay presupuesto para todo lo que es imprescindible hacer (el cáculo de lo que se necesita es superior a los tres millones de euros).

Cuando el edificio empiece a recuperarse, empeño que en este momento no pasa de ser un sueño, el Colegio de la Seda recibirá sus archivos históricos, en proceso de digitalización en la Biblioteca de San Miguel de los Reyes.

rmari@lasprovincias.es

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad