La proliferación de aerolíneas de bajo coste ha marcado un antes y un después en el turismo. La facilidad para comprar billetes que ofrece Internet –canal que explotan estas compañías– junto con los bajos precios de los vuelos ha provocado que una nueva tendencia en el negocio turístico se esté afianzando. La creciente demanda de productos low cost.
Así, ya no sólo se ofertan vuelos baratos on line, una nueva figura emerge desde el ‘ciberespacio’ con hambre del pastel que hasta el momento disfrutaban en solitario las agencias de viajes. Mundoviaje.com es uno de esos ejemplos de empresa dedicada a ofertar paquetes turísticos de bajo precio, y que podría hacer peligrar el volumen de negocio de las oficinas tradicionales, como ya ocurrió con la venta de billetes aéreos con la salida de las aerolíneas low cost que operaban por la red.
De hecho, según un estudio realizado por el portal de Internet dedicado a los viajes y el ocio, Lastminute.com, las agencias estarían perdiendo un 21’5% de clientes entre los internautas españoles, realidad que por otra parte no comparte el presidente de la Asociación Valenciana de Agencias de Viajes (Aevav), Vicente Blasco, ya que aunque reconoce “un ligero descenso en las ventas de billetaje”, señala que éstas sólo se han producido en los tiquets aéreos.
Pese a ello, la competencia que se avecina ahora con este tipo de agencias on line puede acabar siendo una amenaza real, sobre todo porque las mismas compañías aéreas que antes sólo ofertaban vuelos se están subiendo al carro del producto barato, vendiendo también paquetes turísticos incluso facilitando alquileres de coches.
Ofertas insuperables
En pleno mes de agosto, poder ir de Sevilla a Valencia desde cinco euros, o pasar siete noches en un hotel de tres estrellas en Tenerife por sólo 300 euros son algunas de las ofertas que se pueden encontrar por Internet y que resultan difíciles de superar. Sobre todo, si se tiene en cuenta que es el propio viajero el que elige por la red entre un sin fin de combinaciones, huyendo, por tanto, de los rígidos paquetes turísticos que facilitan las agencias a pie de calle.
Por este motivo, para el presidente de Aevav, la única fórmula para competir con estas ofertas es “ofreciendo un valor añadido”. De esta manera, defiende el negocio alegando que los particulares disponen de “menos recursos para tener una visión de conjunto sobre todas las ofertas del mercado turístico”, mientras que ellos pueden seleccionar “las opciones que más interesen al viajero” y además con un trato personalizado.
Además, prosigue Blasco, “damos al turista la seguridad de que si tiene algún problema con el extravío del equipaje o con el retraso o cancelación de su salida, lo podemos gestionar desde nuestras oficinas, mientras que por Internet no contesta nadie”. No obstante, pese a estas inconveniencias Blasco afirma “no tener nada en contra de este medio”. No obstante, aunque ya ha conquistado a los jóvenes, Internet todavía no ha cambiado totalmente los hábitos de compra y, tal y como refleja un estudio de la Asociación Española de Comercio Electrónico y Marketing Relacional (Aecem-Fecemd), sigue habiendo mucha desconfianza a la hora de realizar las comprar on line. Pese a que, según el informe, la adquisición de un billete de transporte suponen ya un 31,7% de las compras realizadas por este canal.
Los precios bajos siguen siendo un reclamo, sobre todo para los españoles ya que, según Lastminute son, entre varios países, los más influenciados por el precio a la hora de elegir un destino. Así, a la moda de las aerolíneas low cost –instaladas en España hace 10 años– se suman ahora las agencias de bajo coste, que practican una atractiva forma de hacer negocio ofreciendo productos baratos permitiendo ampliar el público objetivo.