FUENTE: bloomberg
evolución de endesa en bolsa desde la opa de gas natural
carlos azuaga
mi cartera de inversión
La próxima semana es decisiva. La Comisión Nacional de la Energía (CNE) deberá decidir si aprueba o no la oferta pública de compra de acciones (opa) presentada por la alemana E.ON sobre la eléctrica española Endesa. Es un paso decisivo para poner fin a la mayor batalla empresarial librada nunca en España, iniciada hace diez meses con la presentación de una opa de Gas Natural sobre Endesa.
La decisión de la CNE tiene, además, una gran importancia, para saber la posición última que adopta el Gobierno español ante la oferta de compra de acciones presentada por una compañía de la Unión Europea sin preaviso, como hasta ahora venía siendo costumbre en el caso de sectores considerados estratégicos, como el energético. ¿Impondrá su criterio el Gobierno y defenderá la españolidad de Endesa, dificultando la toma de participación de E.ON? ¿Dejará que E.ON controle desde Francfort el destino de la primera compañía eléctrica española?
En las últimas semanas, los rumores apuntan a un intento de acuerdo entre todas las empresas en conflicto: Gas Natural, E.ON, la propia Endesa y el Gobierno para alcanzar un pacto que a todos deje contentos. Sin embargo, Gas Natural señala que no es una solución para su compañía quedarse con algunos activos de Endesa. Y para E.ON, que tiene recursos suficientes para mejorar aun más el precio de adquisición de toda Endesa, sólo tiene interés la operación si no se le obliga a deshacerse de una buena parte de los activos. Finalmente, el comisario de Mercado Interior de la Comisión Europea, Charlie McCreevy, ha manifestado que un acuerdo entre las partes afectadas no impedirá que se mantenga abierto el expediente contra España, por haber elaborado una ley en la que se daban nuevas competencias a la CNE sobre una opa que no había suscitado problemas de competencia en Bruselas.
Batalla política
La batalla por el control de Endesa, que se inició el pasado mes de septiembre cuando Gas Natural presentó una opa que había estado preparando en los meses de julio y agosto del pasado año, ha tenido todo tipo de ingredientes políticos, jurídicos, económicos... La opa fue utilizada en la batalla política que provocó el debate sobre el Estatuto de Cataluña. El Partido Popular, que tuvo una actitud intervencionista mientras gobernó para impedir tres operaciones de fusión entre eléctricas y gasistas, consideró que la opa era una operación política que pretendía facilitar el control de Endesa a una compañía catalana. El presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, afirmó días después que ‘‘habrá Estatuto de Cataluña y habrá opa’’. A partir de esta toma de posiciones, no han faltado a lo largo de los últimos ocho meses las continuas declaraciones que han subrayado el fondo político de la operación ante que la razón empresarial.
La posterior presentación de la opa sobre Endesa por parte de E.ON introdujo un nuevo tema de conflicto. Pese a que no existe nada escrito ni legislado, las empresas que pretenden tomar participaciones importantes en otras compañías europeas avisan de sus intenciones a los gobiernos correspondientes. Esta forma de actuar la conocen muy bien las empresas españolas, y algunas de ellas saben ya de la respuesta negativa. Telefónica, por ejemplo, conoce muy bien que el Gobierno portugués es contrario y no permitiría que presentara una opa sobre Portugal Telecom, de la que la empresa que preside César Alierta controla ya un 10% del capital.
La compañía eléctrica italiana ENEL mostró en su momento su interés por presentar una oferta por Iberdrola y el Gobierno español le señaló que, en aquel instante, no sería bien vista esa opa. Sin embargo, E.on sorprendió a todos con su oferta. Los únicos que sabían de las intenciones germanas eran los directivos de Endesa, que vieron en esta operación la posibilidad de buscar una alternativa a la de Gas Natural. La respuesta del Gobierno no se hizo esperar: introdujo una nor ma, aprobada rápidamente por el Consejo de Ministros, que permitía a la CNE poder estudiar cualquier opa, aun que esta procediera de una empresa no es pañola y tuviera el visto bueno de la Comisión Europea. A partir de ese mismo momento, la opa sobre Endesa provocó un conflicto de competencias entre el Gobierno español y la Comisión Europea. Como consecuencia de ello, la Comisión abrió un expediente a España.
Posición intervencionista
La actitud de la mayoría de los Gobiernos europeos ha sido claramente intervencionista cada vez que alguna de sus empresas se ha visto afectada por una opa presentada por una compañía de otro país. Han sido tan intervencionista que no se ha llevado nunca a cabo una opa en contra de la opinión de un Gobierno.
En el caso de E.on, se trata de una compañía fruto de la fusión, con todos los parabienes por parte del Gobierno alemán, de una empresa eléctrica y una gasista (lo mismo que pretendía Gas Natural con su opa). Es una compañía que, en el caso de ser opada por otra empresa, debería separar su área de gas, lo que le haría perder su principal atractivo. El Gobierno español adujo de manera inmediata la ausencia de reciprocidad (en el caso de que fuese Endesa la que quisiera conttrolar E.onN). Esta posición le ha enfrentado con las autoridades europeas y, muy especialmente, con el Gobierno alemán, deseoso de que su primera compañía eléctrica tomara posiciones en el resto de los países europeos.
Guerra jurídica
La guerra jurídica ha constituido la principal defensa de los directivos de Endesa contra el intento de Gas Natural de tomar su control. Algo así había que prever cuando a los pocos días de que Gas Natural presentara su conflictiva opa, Manuel Pizarro, presidente de Endesa, se presentó ante los medios de comunicación blandiendo un ejemplar de la Constitución y afirmando que presentaría toda la resistencia posible a tal operación. Desde entonces, Endesa ha presentado de nuncias a diestro y si niestro: en Bru selas, en Luxemburgo, en España, en la Bolsa de Nue va York... Sin embar go, este tipo de actuación podría volverse en su contra en el caso de que la CNE aprobara la opa de E.on porque su oferta quedaría bloqueada hasta que se resolvieran los recursos. Los responsables de Endesa han manifestado que, llegado el caso, retirarían las denuncias, pero no está claro que el Tribunal Supremo, que ha considerado que el Gobierno no puede dar el visto bueno a una opa en contra del informe técnico de Competencia, admitiera tal retirada. Esperar a los recursos podría suponer alargar en un año más todo el proceso hasta conocer sobre qué ofertas tendrían que decidir los accionistas.
Si se cumplen los compromisos, a finales de la próxima semana se conocerá la resolución de la CNE. La opa de todas las opas entra en un momento decisivo.