López Caro estampa su sello
El técnico llega el segundo a Buñol, quiere un gimnasio en el parking y da un curioso consejo a Nino: “Descansa, que te va a hacer falta”
El técnico llega el segundo a Buñol, quiere un gimnasio en el parking y da un curioso consejo a Nino: “Descansa, que te va a hacer falta”
Dicen quienes le conocen que el trabajo es para él una auténtica obsesión. Pues bien, ayer, en su primera toma de contacto con la realidad levantinista, empezó a dar muestras de lo que va a ser la
era López Caro
. El técnico apareció por Buñol casi 45 minutos antes de la hora señalada (Ettien se retrasó 20 minutos) para la primera sesión, que se limitó únicamente a analíticas y diversas pruebas médicas (los jugadores acudieron luego por grupos a Muvale y a La Calderona).
Sólo el argentino Cavallero madrugó más que el entrenador, que se presentó en las instalaciones azulgrana junto a sus tres ayudantes. Era día de ir organizando su nuevo cuartel general. Por eso y tras las presentaciones de rigor –estuvo Manolo Salvador y los consejeros Miguel Ángel Ruiz y Pedro Blasco–, Caro fue poco a poco dando pinceladas al proyecto.
Se le vio ir de aquí para allá (tuvo problemas para la conexión internet del portátil que le ha puesto el club), hablar con unos y con otros, tanto futbolistas como personal de la Ciudad Deportiva y del primer equipo (se estrenaba también el nuevo médico de campo, Joaquín Mas), inspeccionar todas las instalaciones y visionar lo que considera un entorno ideal.
Por eso ya tiene claro que lo mejor es instalar lo antes posible un gimnasio más o menos provisional junto a los vestuarios, en la zona donde estacionan los coches los futbolistas. Estos, por cierto, empiezan a palpar el espíritu de su nuevo director de orquesta. Y si no, lo que le dijo a Nino: “Descansa, que te va a hacer falta”.