Los trabajadores del sector metalúrgico desarrollaron en 2005 una jornada media de 1.760,70 horas, unas tres horas menos que el año anterior. Esta variación no impidió el mantenimiento de las diferencias territoriales.
Así pues, los metalúrgicos de la provincia de Valencia se encuentran entre los que más cortas tienen la jornada, 1.754 horas al año, frente a las 1.760,7 horas de la media nacional.
Los trabajadores del metal valencianos quedan lejos de los asalariados del sector de los alicantinos (1.762 horas) y de los castellonenses (1.760 horas).
Los datos figuran en un informe de la patronal, Confemetal, que describe la situación del sector en 2005 a través de los convenios provinciales y su comportamiento en los últimos años.
Los trabajadores de la industria metalúrgica de Cuenca encabezan la lista de horas trabajadas (1.795 horas) mientras que los de Gipúzcoa aparecen como los que menos horas tienen ocupadas, ya que alrededor de 95 horas anuales separaron su actividad. Tenerife (1.792 horas) y Las Palmas (1.786 horas) siguen a Cuenca en los primeros puestos.
Por contra, preceden a los gipuzcoanos los trabajadores del metal de Vizcaya (1.708 horas) y los asalariados de Navarra (1.717 horas).
La jornada media se ha visto reducida en casi 27 horas desde 1996. En el caso valenciano la disminución horaria ha sido de 24 horas en los últimos diez años.
Sin embargo, a los empresarios del sector no les preocupa la reducción del horario aunque la consideran “desaconsejable” por incrementar los costes y deteriorar la competitividad.
El hecho de que la negociación colectiva haya girado más sobre la distribución y la ordenación de la jornada que sobre su dimensión ha aportado a las empresas una mayor flexibilidad. Además, el tiempo laboral en el metal todavía sobrepasa en cuatro horas el dedicado en el conjunto de sectores.
A 31 de diciembre de 2005 la jornada global media era de 1.756,60 horas anuales.