El líder político de Hezbolá, Hasan Nasrallah, advirtió ayer en Beirut que Israel no conseguirá mediante el uso de la fuerza la liberación de los dos militares que han capturado las milicias y que el único camino para que los soldados vuelvan a casa pasa por un canje de prisioneros.
“Lo que hemos hecho hoy es la única vía posible para liberar a los detenidos que hay en Israel”, manifestó Nasrallah durante una multitudinaria rueda de prensa que celebró en el feudo chiita del sur de Beirut y que comenzó con media hora de retraso debido a motivos de seguridad.
“No queremos que haya una escalada en el sur, no queremos traer la guerra al Líbano, pero si el enemigo está pensando en una escalada y quiere que el Líbano pague el precio, entonces estaremos dispuestos y preparados, más de lo que piensa el enemigo, y tendrán más de una sorpresa”, advirtió Nasrallah.
El líder de Hezbolá negó lo que señalaron algunos observadores que vincularon la operación de ayer a lo que está sucediendo en la franja de Gaza y dijo que la captura de los soldados fue planeada mucho antes con la intención de liberar a los prisioneros árabes que tiene Israel.