Rusia comienza la cuenta atrás para crear un hotel en el espacio
El proyecto turístico culminará en 2015
Los hoteles con vistas al mar han pasado de moda. Ahora lo que se lleva es las vistas al planeta Tierra. Al menos eso es lo que debe pensar la compañía rusa Kosmotras, que lanza un cohete Dniéper con el primer módulo de un hotel espacial. En 2015, la promotora quiere tener una cadena de hoteles privados en el espacio.
El cohete ruso Dniéper está listo para poner en órbita el primer módulo del que será el primer hotel del espacio, según informó un portavoz de la empresa Kosmotras, responsable del lanzamiento.
“Por primera vez, un Dniéper será lanzado desde un silo emplazado en una unidad de las Fuerzas Estratégicas de Rusia, en la región de Orenburgo, en el sur de los montes Urales”, dijo un portavoz de Kosmotras a la agencia Interfax.
El objetivo del lanzamiento es poner en órbita el módulo Génesis, una estructura fabricada con materiales hinchables y resistentes, que una vez en órbita se desplegará como un acordeón. El módulo Génesis es una copia del Hotel Nautilus, proyecto de la empresa estadounidense Bigelow Aerospace, que contrató los servicios de Kosmotras para poner su maqueta en órbita.
El Nautilus supone la continuación del proyecto TransHab, inicialmente desarrollado por la NASA y que fue adquirido posteriormente por Bigelow Aeroespace
La compañía pretende desplegar para 2015 una cadena de hoteles privados en la órbita terrestre para turistas espaciales.
Perteneciente al magnate hotelero Robert Bigelow, la empresa estadounidense ha encargado a Kosmotras otros dos cohetes Dniéper para poner en órbita sendos módulos, unos ellos el Guardian que contará con sistemas vitales para alojar astronautas.
Según la prensa rusa, el cohete Dniéper es el primer cohete comercial que el Ministerio de Defensa de Rusia lanza desde una unidad militar.
Los cohetes Dniéper, portadores de la categoría ligera, son una versión reconvertida de los misiles balístico intercontinental RS-20, SS-18 o Satanás ,según la clasificación de la OTAN.
Mientras tanto, en el ‘Discovery’
Los funcionarios de la NASA están, por el momento, muy satisfechos con la misión espacial de Discovery, la segunda desde que ocurrió el accidente del Columbia en febrero de 2003. Por ello se ha dado luz verde al regreso del transbordador espacial, aunque al final de la misión habrá una última inspección rutinaria para asegurarse de que la nave espacial Discovery no fue golpeada por pequeños meteoritos.