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Martes, 11 de julio de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
TRAGEDIA EN VALENCIA / EL DEBATE
El PSPV cree que el accidente se pudo evitar y apelará a la “ética política” para exigir dimisiones
Los socialistas sostienen que la línea 1 es objetivamente la menos segura y que el Consell no garantiza que no se repita la tragedia
Los socialistas valencianos consideran que el accidente en la línea 1 del metro, que el pasado lunes se cobró la vida de 42 personas, marca “un antes y un después” en el debate político. El de hoy en Les Corts, señalan, marcará el perfil de un Gobierno “con ética para asumir responsabilidades o sin ella”.
“Sí, se podía haber evitado”. La frase, pronunciada ayer por un destacado dirigente del PSPV, no deja lugar a demasiadas dudas respecto a cuál será la posición de los socialistas valencianos, y también la de L’Entesa, durante la comparecencia de los consellers García Antón y Peralta en Les Corts respecto al accidente que hoy hace ocho días se cobró la vida de 42 personas en el metro de Valencia.

El debate ha sido preparado a conciencia. Los socialistas aseguran tener localizados flancos en la posición del Ejecutivo para que el discurso del accidente fortuito se quede en evidencia. El primero de ellos, el más obvio, es el que hace referencia al balance de lo ocurrido. Las 42 víctimas mortales constituyen, sin entrar en análisis respecto a las causas, una tragedia de tales dimensiones que los responsables políticos no pueden darle carpetazo sin asumir responsabilidad alguna.

En las filas socialistas se apela a lo que se conoce como “ética de la responsabilidad”, un concepto que hace referencia a que, en tanto que responsable político, se debe asumir todo lo que ocurra en un determinado ámbito. Y 42 muertes merecen una dimisión. Los socialistas están convencidos de que el titular de Infraestructuras, José Ramón García Antón, ha barajado ya dimitir. Y están dispuesto a apretar las tuercas al máximo para conseguirlo. El ejemplo de Guadalajara, donde dimitió la consejera de Medio Ambiente Rosario Arévalo tras el incendio que costó la vida a once personas, es indicativo. Es cierto que García Antón no conducía el metro, y de la misma forma, la consejera no incendió el monte. Pero dimitió.

¿Y las causas del accidente? Está por ver que los grupos de la oposición, tras el posicionamiento de los sindicatos –que ayer asumireron como adecuadas las medidas de seguridad de la línea 1– entre en el barrizal de reclamar una baliza de seguridad de las de 3.500 euros en la curva que hace el metro desde Plaza de España hasta la calle Jesús. Entre otras razones, porque el PSPV se puede encontrar con las inevitables y ya anunciadas referencias a qué gobierno hizo el trazado y tomó las decisiones sobre la puesta en marcha y las condiciones de seguridad de esa línea –el socialista, en ambos casos–. La comisión de investigación que el PP acepta crear ya sugiere ese camino.

“Otro Prestige”
Con todo, en las filas populares se asume que el PSPV y L’Entesa buscarán convertir este accidente en “otro Prestige o Yak-42”. Y se cree que no les funcionará: miles de ferrocarriles han circulado por esa vía, y la única reclamación de más seguridad que se propuso –reducir la velocidad máxima de 50 a 40 kilómetros en la curva– se asumió, se explica.

La oposición entiende que en el debate técnico también disponen de argumentos para ganarle el pulso al Consell. El diferente sistema de seguridad de esta línea –dispone del de Frenado Automático Puntual (FAP), pero no del de Protección Automática del Tren (ATP)– convierte objetivamente esa línea en menos segura que el resto, como demuestra el accidente en Picanya hace un año. La justificación de que la mayor parte del trazado transcurre en superficie, sostienen, no implica que no se pudiera recurrir al otro sistema.

Y en cualquier caso, la oposición reprochará al Ejecutivo la incapacidad para garantizar que no se repetirá un accidente como el de hace ocho días. Proclamar que accidentes de este tipo son inevitables, sostienen, ofrecen una imagen de incapacidad del Ejecutivo que merece decisiones contundentes. Y que se asuman responsabilidades de forma inmediata.