Fue el momento culminante del Encuentro Mundial de la Familia. Para consagrar las Sagradas Formas, Benedicto XVI tomó en sus manos el cáliz que según la tradición usó Jesucristo. En torno a Su Santidad, un total de 320 sacerdotes y 50 cardenales, que seguían expectantes las palabras del vicario de Cristo. Medio centenar de príncipes de la Iglesia Católica estuvieron presentes en este acto histórico. Dos de ellos, tomando parte en el sacramento de la eucaristía.
Oficiar una misa para el millón y medio de personas que se congregaron en el cauce hubiera sido muy difícil sin la ayuda de los seis concelebrantes. Directamente junto a Su Santidad estuvieron el arzobispo anfitrión, Agustín García-Gasco, y el italiano Piero Marini, titular de la archidiócesis de Martirano, que ejerce de maestro de ceremonias papal desde 1987.
La importancia que la Iglesia católica concedió al EMF quedó ratificada con la presencia en el altar de dos de los prelados de más elevado rango en la jerarquía vaticana, dos purpurados cuyos nombres sonaron con fuerza para suceder a Karol Wojtyla en el concilio de 2005.
El eterno número dos
Uno de ellos fue el cardenal italiano Ángelo Sodano, secretario de Estado del Vaticano -oficiosamente, número dos- desde 1990. Próximo a cumplir 80 años, está a punto de abandonar el cargo que ha ejercido desde el Papado de Juan Pablo II y ha querido estar presente en una misa que el anterior Pontífice tenía previsto celebrar.
El otro príncipe eclesial que estuvo con Benedicto XVI fue Alfonso López Trujillo. Desde la presidencia del Pontificio Consejo para la Familia, el colombiano ha sido uno de los impulsores más fervientes del evento que acabó ayer, y tal vez, el responsable de que se haya elegido la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y no la Alameda, como sede del Encuentro.
El cardenal sudamericano hizo varios viajes a Valencia durante la fase de organización del EMF. El primero en junio de 2005, cuando visitó las distintas localizaciones que García-Gasco le proponía como sede, entre ellas, la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Un amor a primera vista. Dos meses después volvió para conocer Feria Valencia, que se elegiría como sede del Congreso Teológico-Pastoral y la Feria de las Familias. Durante su tercer viaje oficial, en octubre del año pasado, ya expresó la “plena seguridad” de la presencia de Benedicto XVI para el Encuentro, un anuncio que García-Gasco haría definitivamente a finales de año.
En el equipo del Papa que cerró el EMF también estuvo conformado por Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal Española, y por un destacado miembro de la Curia vaticana: el argentino Leonardo Sandri. El arzobispo de Cittanova es el segundo a bordo de la secretaría de Estado de la Santa Sede y número tres de El Vaticano a pesar de no haber sido investido todavía como cardenal.