Don Juan Carlos I y doña Sofía estuvieron hasta el último minuto junto al Pontífice en su visita a la ciudad de Valencia, demostrando los estrechos lazos que les unen al Vaticano y a su actual representante, el papa Benedicto XVI. Durante la celebración litúrgica ocuparon una posición privilegiada a la izquierda del altar donde el Papa ofició la misa, que se prolongó durante dos horas. Fueron los únicos que pudieron saludar al Santo Padre antes de que comenzara la eucaristía y los últimos en agradecerle su presencia en Valencia, sobre todo tras el grave accidente que segó la vida de 42 personas el pasado lunes en la línea 1 del metro y su expreso apoyo a las familias de los fallecidos en el trágico suceso.
Los monarcas soportaron estoicamente las altas temperaturas y la falta de sombra en el lugar que ocupaban durante la celebración litúrgica. El sol no conoce de privilegios y de buena mañana brilló con fuerza sobre la parte del altar reservada a los monarcas. Media hora después de comenzar la misa, el asiento del Rey quedó resguardado a la sombra y decidió cedérselo gentilmente a su mujer, que intentaba mitigar el calor abanicándose de vez en cuando.
Siguieron con devoción la ceremonia litúrgica y se mostraron felices de estar junto al Pontífice, que ha demostrado estos días el cariño que siente por la Familia Real.
Traje blanco
Vestida con un traje sastre adamascado, con falda larga y chaqueta de cuello mao con manga tres cuartos, la Reina Sofía es la única autoridad que puede vestir de blanco en un acto junto al Pontífice. La tradición viene de antiguo, de los privilegios que disfrutaron los Reyes Católicos, que en su época se convirtieron en los únicos monarcas con el calificativo de católicos.
Don Juan Carlos llevaba un traje oscuro con corbata de color morado y camisa blanca, muy acorde con el estricto protocolo que marca el Vaticano en los actos donde está presente el Pontífice. Tras la eucaristía, saludaron a Benedicto XVI e intercambiaron unas palabras con él, antes de abandonar el altar camino de la sacristía construida ex profeso para este acto.
Ninguno de los hijos de los Reyes de España asistió a la celebración litúrgica –sí estuvieron el sábado en el Encuentro Festivo y Testimonial–. En cambio sí lo hizo una de las hermanas del Rey, doña Margarita de Borbón, infanta de España, que estuvo acompañada de su marido, Carlos Zurita.