Encuentro mundial de las familias
La humedad y el calor causan 700 lipotimias y crisis de ansiedad
Los equipos sanitarios trasladaron a 25 personas a diferentes hospitales
Las elevadas temperaturas, la humedad y las aglomeraciones provocaron ayer 669 lipotimias, crisis de ansiedad y contusiones durante la misa conclusiva oficiada por el papa Benedicto XVI sobre el puente de Monteolivete. 25 personas tuvieron que ser trasladadas a hospitales valencianos, sobre todo al sufrir contusiones.
Abanicos, botellas de agua, gorras y paraguas. Nada era suficiente para aguantar desde las 9 horas el intenso calor y la pegajosa humedad que invadía al millón de peregrinos que presenciaron la misa conclusiva y la última vez que verían al Santo Pontífice.
El cansancio hizo mella y los servicios sanitarios tuvieron que atender a 669 personas desde las 7 a las 15.30 horas. 25 de ellas fueron trasladadas a hospitales de la ciudad por sufrir fracturas, contusiones, crisis de ansiedad o lipotimias, aunque ninguna de ellas revistió gravedad y no tuvo que ser ingresada.
La gran mayoría de asistencias realizadas en las 62 postas sanitarias instaladas por el cauce del río Turia se debieron a lipotimias, mareos, contusiones, desmayos o rasguños leves.
Del total de personas que fueron hospitalizadas, quince mujeres y nueve hombres, entre ellos un niño de 5 años, doce fueron trasladadas al Hospital Clínico, cuatro a La Fe, tres al Doctor Peset, tres al centro de Salud Fuente de San Luis, y una a la Casa de Salud, el Arnau de Vilanova y el Hospital General de Valencia.
Los heridos evacuados a hospitales sufrieron fracturas, contusiones, lipotimias, crisis de ansiedad o migrañas, según las fuentes del Servicio de Emergencia, que indicaron que ninguno de ellos ha requerido ser ingresado.
Desde Emergencias manifestaron el agradecimiento de la Conselleria de Sanidad a los profesionales y voluntarios médicos que trabajaron durante el fin de semana y destacaron el hecho de que no se hubiera producido ninguna incidencia destacada.
Los peregrinos pudieron ser atendidos con rapidez gracias a los tres hospitales de campaña levantados entre los antiguos cuarteles de la Alameda, la avenida de Francia y detrás del altar.
Tres hospitales de campaña
Los hospitales de campaña y los puntos de atención sanitaria fueron atendidos por 652 personas (520 voluntarios) que cubrieron los múltiples casos de los peregrinos.
Las fuentes portátiles distribuidas por la ciudad sirvieron para calmar los calores de los peregrinos, que muchos de ellos llegados de diferentes partes del mundo no podían soportar la elevada humedad. El porcentaje superaba el 60% y esto es lo que provocó que los peregrinos y los asistentes sufrieran sus efectos. “Es increíble y no paro de sudar. No hay forma de refrescarme porque enseguida empiezo a padecer los efectos del calor”, comentaba uno de los peregrinos que acudió con su familia a la misa.
Durante todo el fin de semana los peregrinos se sintieron atendidos por la presencia de los sanitarios y los 200 militares trasladados hasta Valencia para atender las incidencias.