El papa Benedicto XVI degustó en su viaje de regreso a Roma un menú compuesto por los mejores productos españoles elaborado por el chef catalán Sergi Arola y el repostero de Elda Paco Torreblanca.
El Santo Padre voló desde Valencia con el Airbus A321 de Iberia ‘Villa de Uncastillo’, incorporado a la flota de la compañía en mayo. Fue obsequiado con una talla de la Virgen del Loreto, patrona de la aviación y de Iberia, obra del artista sevillano Salvador Madroñal Valle.
Entre los productos que se ofrecieron estaba la horchata valenciana, jamón ibérico de bellota, quesos de Los Inores y Mahón, vinos de Somontano y de Ribera de Duero y cava catalán.
El menú ha sido diseñado por el chef Sergi Arola y los postres por el maestro artesano Paco Torreblanca. También se le obsequió con una muestra del vino Finca Monasterio 2003, especialmente etiquetada para la ocasión.
En el servicio gastronómico se emplearon servilletas y manteles de lino, realizados a mano por un grupo de religiosas. Las toallas del lavabo son de artesanía, de lino y encaje de bolillos con motivos religiosos. También las almohadas y los cabezales de todas las butacas del avión llevan bordado el escudo del Papa y la fecha del vuelo.
En cuanto a la selección musical que amenizó el vuelo de regreso, abarca tanto los clásicos españoles, como Joaquín Rodrigo, Granados y Albéniz, así como otras preferencias musicales de Benedicto XVI.
En concreto se escucharon composiciones de Mozart y una grabación en directo de los años sesenta, cedida por RNE, en la que se recogen las voces de los niños del Coro de la Catedral de Ratisbona, dirigido durante 30 años por Georg Ratzinger, hermano del Papa.