lasprovincias.es
Lunes, 10 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO SERVICIOS LP PUNTO RADIO LP TEVA CENTRO COMERCIAL

EDICIÓN IMPRESA
Valencia
Una sacristía muy valenciana
Obras de pintores de la Comunitat y fotos familiares de Benedicto XVI decoraban las estancias
Arte y muebles valencianos y pinturas abstractas y clásicas. Eran los elementos que decoraban la sacristía y la sala de reuniones con autoridades. La atmósfera acogedora y sencilla de las habitaciones se completaba con fotografías familiares de Benedicto XVI y una pequeña imagen de la Inmaculada.
El lugar donde se vistió el Papa está decorado con un Calvario del siglo XVIII.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Más noticias
“Os llevo en mi corazón”
El Papa se despide con una misa ante 1,5 millones de fieles
Un millón de fieles salen de Valencia en apenas tres horas
La Mare de Déu luce el manto de su coronación
La humedad y el calor causan 700 lipotimias y crisis de ansiedad
Los empresarios aseguran que los hoteles se han quedado sin habitaciones
Los líderes del PP llevan sus familias a misa para apoyar el mensaje del Papa
La misa final se ofició en un altar decorado con más de 6.000 flores
‘‘La fe que tuvieron tu abuela y tu madre y que seguro tienes tú...’’
Los Reyes,unidos al Papa
Príncipes de la Iglesia
Pla arropa a Moratinos y López Aguilar en el último día del Encuentro
Una sacristía muy valenciana
El tren de la comunión
Un coro de 200 padres y madres de familia participan en la Eucaristía
Papamóvil vulnerable
Benedicto XVI vuelve a Roma cambiado
Músicos de ida y vuelta
México acogerá en 2009 el VI Encuentro de las Familias
“Nunca ha fallado el amor”
Una fortaleza inexpugnable
Contra, ¡nunca!
El cauce vuelve a ser jardín tras una limpieza masiva
Los taxistas aumentan sus clientes durante el evento
Una madrugada de fiesta
El quid
Seis satélites envían la señal de televisión a los cinco continentes
Cuatro homosexuales se casan en Valencia
El desmontaje del altar se inicia con la previsión de abrir el puente en diez días
“Los fieles no vienen para ir a los bares”
Camps destaca que la Comunitat ha sido ‘‘un gran escaparate’’ para todo el mundo
García-Gasco desea que el mensaje perdure
Reconocimiento al trabajo ‘‘eficaz’’ de los voluntarios
La cara social
Santo Cáliz de la Catedral.
Evangeliario de plata

Publicidad
No pidió nada especial. De hecho no dio ninguna indicación de cómo quería que fuera el lugar más íntimo y especial de su visita, la sacristía. Benedicto XVI, como en la mayoría de sus viajes, deja todos estos asuntos de intendencia en manos de los organizadores.

El Papa se encontró ayer antes de iniciar la misa con una sacristía muy valenciana. Las pinturas e imágenes que decoraban las diferentes salas eran de artistas valencianos contemporáneos como Willy Ramos, Michavila o Mompó y cuadros de los fondos museísticos de la catedral y la Basílica de Valencia. Era una combinación de arte abstracto y pintura más clásica con motivos religiosos.

También todos los muebles eran de firmas valencianas como Gamamobel o Mariner, mientras las lámparas eran de forja castellana con pantallas blancas. Unas paredes de un color gris claro y una moqueta sencilla completaban el estilo de las estancias más privadas de la zona del escenario.

LAS PROVINCIAS pudo acceder ayer a estas estancias momentos antes de la llegada del Papa. El conjunto de las habitaciones ocupan unos 300 metros cuadrados bajo el altar, pero la sacristía donde se vistió Benedicto XVI antes de iniciar la Santa Misa tiene apenas 50 metros cuadrados.

Sobriedad y sencillez
Sobria en su contenido y a la vez cálida. “Hemos querido que se encontrará con una estancia acogedora, pero que a la vez fuera muy sencilla en su contenido, combinando pinturas valencianas”, explicó ayer María José Más, responsable tanto de la decoración del altar como de la sacristía.

“Todas las pinturas han sido cedidas para la ocasión, igual que los muebles. El artista Willy Ramos nos ha cedido varios de los cuadros que decoran las estancias”, añadió María José Más, quien también ha sido la responsable de la perfecta decoración del altar durante la dos jornadas.

A la sacristía se accedía por una puerta situada estratégicamente bajo el altar. Una vez en el interior, un largo pasillo distribuía las diferentes dependencias.

La primera a la izquierda era la personal del Papa. La formaba la antesala donde iba a revestirse con la casulla antes de salir al altar y una pequeña sala de estar para recibir visitas, donde mantuvo ayer el encuentro con el líder del PP, Mariano Rajoy.

La misma la presidía una pintura anónima del siglo XVIII que representa un Calvario donde aparece la Virgen, el apóstol San Juan y María Magdalena. Una imagen que invita a la piedad y que fue la última que vio el Papa antes de salir a celebrar la Eucaristía.

Otros lienzos con motivos religiosos eran una Virgen de los Desamparados del siglo XVII, la Sagrada Familia y un retrato de San Juan Ribera. En la parte menos religiosa, la sala de visitas, pinturas de Willy Ramos, Mompó y Michavila. Uno de Ramos tenía como motivo un jarrón de tulipanes.

Justo enfrente estaba la dependencia que usó de sacristía el arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco. En ella se encontraba un cuadro cedido por el Ayuntamiento de Alzira.

En otra de las salas se había habilitado un enfermería para atender emergencias de las autoridades. Era como una pequeña Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Además, dos cuartos de baño completaban las instalaciones.

Hasta cuatro miembros del servicio de escoltas de la Casa Real han velado noche y día por la seguridad de estas pequeñas estancias.