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Lunes, 10 de julio de 2006
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POLÍTICA
Alborch empieza a dejarse ver por Valencia
Un sector del PSPV censura las constantes apariciones de la futura candidata a la alcaldía en una de las semanas más trágicas de la historia de la ciudad
La diputada nacional del PSPV Carmen Alborch ya ha asumido su papel de futura candidata al Ayuntamiento de Valencia. Esta semana ha participado en todos los actos de condolencia por las familias de las víctimas del accidente del metro, una actitud que ha sido criticada por un sector de su partido.
Desde que fue número por Valencia a las elecciones generales de 2004, Carmen Alborch no se había prodigado mucho en actos públicos en la capital. Mucho menos si eran de contenido político.

Pero desde que la dirección del PSPV en Blanquerías y, más concretamente, el líder del partido, Ignasi Pla, apostó por ella para tratar de desbancar a Rita Barberá, la presencia de la ex ministra de Cultura ha sido una constante.

La primera sorpresa se dio hace unas semanas cuando participó junto al ministro Jordi Sevilla y el propio Pla en una reunión con los miembros del Consell Valencià de Cultura. Un signo de que Alborch iba a tener una presencia perenne en la ciudad.

En los últimos meses sus apariciones públicas en actos de relevancia se limitaron a la inauguración del Palau de Les Arts y a la pasarela de moda del Carmen. Dos acontecimientos de escasa carga política. Desde la campaña de 2004, poco más.

Candidata oficiosa
Pero esta semana, una de las más trágicas de la historia de la Comunitat Valenciana, la presencia de la futura candidata del PSPV al Ayuntamiento de Valencia ha sido casi permanente. Un gesto que, según fuentes consultadas, ha sido censurado por un sector de su partido. Alborch no ha sido proclamada oficialmente como candidata para 2007.

Las fuentes consultadas aseguraron que la constante presencia de Alborch durante esta semana en los distintos actos “ha llamado demasiado la atención”.

La diputada socialista no se ha caracterizado nunca por ser una asidua a actos públicos con mucha carga política. Siempre se ha movido mejor en aquellos relacionados con la moda y la cultura.

De hecho, su presencia en la capital no era tan continua desde que encabezó la lista del PSOE por Valencia para las generales. Unos comicios en los que no consiguió derrotar al PP.

Las críticas desde las filas socialistas apuntaron a que ya se considera a Alborch como número uno al Ayuntamiento de Valencia, cuando ni siquiera se ha abierto el proceso de primarias.

Casi con toda seguridad, no se presentará una alternativa a la ex ministra de cara a las municipales. Pero la realidad es que Alborch todavía no es la candidata oficial del partido.

Una vez conoció la noticia del accidente de la línea 1 de metro, Alborch voló de Santander a Valencia –participaba en Cantabria en la apertura de un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP)–.

Alborch visitó a las familias de los afectados en el Instituto Anatómico Forense; a los heridos, en los distintos hospitales de la ciudad y asistió a los funerales por los fallecidos.

Protagonismo
Un día después del accidente, la diputada socialista participó en los cinco minutos de silencio en memoria de las víctimas en la fachada del Palau de la Generalitat. Alborch formó en primera fila, casi como una miembro más del Gobierno valenciano. Intercalada entre el conseller de Industria, Justo Nieto, y el portavoz del Consell, Vicente Rambla. El titular de Cultura, Alejandro Font de Mora, estaba detrás de ella.

La postura de Alborch contrastó con la de los dos diputados del PP presentes en el acto, José María Michavila e Ignacio Gil-Lázaro. Ambos permanecieron en segunda fila. Al igual que el líder de los socialistas valencianos, Ignasi Pla, que también optó por una posición más recatada.

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