Mariano e Inma tienen tres hijos. Dos de ellos les acompañan en su peregrinaje. El pequeño, por cuestiones de edad, no ha acudido. Mariano tiene claro cuál es el motivo de su visita, además de ver a Benedicto XVI en su primer viaje apostólico a España. “Defender con nuestra presencia la familia, que se compone de hombre, mujer e hijos, si por suerte llegan, y para que mis niños recuerden este día”, comenta Mariano, que como su mujer, han acudido a Valencia desde Sevilla tras un largo viaje de ocho horas.
“Creo que este acto puede dejar una marca en la fe de mis hijos, y lo recordarán cuando sean mayores” prosigue, instantes después de recomendar a uno de los pequeños que se refugie en la tienda de campaña para evitar el calor abrasador.
Una de las imágenes más curiosas de la tarde fue ver a grupos de niños bañándose en el río artificial que bordea el Palau de les Arts y el museo Príncipe Felipe. Aunque el agua era ligeramente turbia, no hay peligro alguno en esta forma alternativa para evitar el calor.