El de ayer fue un día histórico para la Comunitat, que recibía por segunda vez la visita de un Papa. La primera fue la de Juan Pablo II en 1982, pero en aquella ocasión el Santo Padre no visitó el Palau de la Generalitat.
Ayer, la visita a la sede del Gobierno valenciano sí se cumplió y con ella se escribió una fecha para el recuerdo, ya que además la Familia Real al completo también estuvo presente. Este hecho fue subrayado por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que quiso saludar personalmente a los representantes de los medios de comunicación que cubrían los actos del Palau. Camps se mostró exultante y afirmó que el edificio, con más de 500 años de historia a sus espaldas, se convertía por un día en la casa de todos los españoles.
El jefe del Consell recordó las recientes obras que han servido para mejorar el estado del inmueble y para sacar todo el esplendor de estancias como el Salón Dorado.