Medianoche. A esa hora terminaba el Rosario de las Familias. Para muchos jóvenes peregrinos todavía era temprano para irse a dormir. Muchos de ellos también estaban muy concienciados de que han venido a Valencia por el Encuentro y no a conocer la noche valenciana.
Cuando la gran mayoría ya se retiraba, en la arena de la Malvarrosa quedaban corros de jóvenes que aún seguían disfrutando. Sonia forma parte de un grupo que ha venido de Zaragoza. “No vamos a hacer botellón ni nada de eso, pero nos vamos a quedar aquí un rato más charlando, que se está muy bien”.
Unas chicas de Cartagena intentan convencer a una de ellas para ir a tomar algo. “Nos apetece ir a tomar algo, una cerveza aunque sea, pero pronto a dormir”, comenta Rosana, una de las jóvenes.
Los voluntarios tampoco saben si continuar un rato más en la playa. “Se está muy bien aquí, pero ahora seguiremos la fiesta en el alojamiento, seguro que se nos hace muy tarde charlando entre todos y echando unas risas”, opina, simpático, Rafa de Castro.
Pero el conflicto surge cuando en el grupo coinciden distintas procedencias. “Yo quiero ir a tomar algo, aunque sea tranquilito porque mañana viene el Papa Benedicto XVI, pero un ratito...”, dice Germán, de San Sebastián, que intenta que sus amigos valencianos le lleven a algún sitio.
Los rezos no tienen por qué estar reñidos con la fiesta. Muchos estuvieron en la playa hasta pasadas la 1.30 horas de la madrugada.
Los más festeros
Algunos no dejan de reconocer que es viernes y que hay que salir. Un grupo de sevillanos, nada más salir del rosario debaten el lugar al que ir. “Nos han hablado de Gurú y de Pachá, pero estamos indecisos”, comenta uno de ellos.
José M. González es sincero: “Yo he venido de turismo más que a ver al Papa. Hoy cierro la discoteca”. A lo que su amigo Ignacio Barrero le responde que no: “Hasta las tres como muy tarde, que mañana hay que ver al Papa”, comenta.
Mónica es de Madrid. “Tengo una amiga en Valencia, y como hace tiempo que no nos vemos hemos quedado para ir de fiesta”, comenta la madrileña.
Sin embargo, para un grupo de barceloneses su visita a Valencia es únicamente con motivo del Encuentro. “No vamos a salir porque no procede. Además, como el sábado dormiremos en el altar seguro que tenemos allí nuestra juerga”, explica Alejo Buxeres.
Del mismo modo opina un grupo de chicas de Madrid. “La verdad es que no nos interesa mucho conocer la noche valenciana, al menos esta vez”, dice Patricia Llovet.