La cumbre del Grupo de los Ocho en San Petersburgo, el próximo 15 de julio, «va a simbolizar el retorno de Rusia a la escena mundial...¡gracias a los precios del petróleo y del gas natural!», señala un análisis publicado esta semana por «Investir». «Estos precios –añade– deberían seguir elevados durante los próximos años (...), lo que permite a Rusia lograr una tasa de crecimiento del 6 al 6,5% anual, un excedente presupuestario del 7,5% de su PIB, un excedente comercial impresionante y reembolsar por anticipado una parte significativa de su deuda externa». Pero el semanario destaca que «el maná petrolero y gasista es a la vez una oportunidad y una trampa», ya que puede retrasar reformas necesarias y frenar una diversificación hacia otros sectores.