La Comunitat Valenciana ha sufrido un descenso de aproximadamente el 3,31%en el período de 2004-2005, en el ámbito de las empresas que dedican su actividad completamente al campo de la biotecnología, en comparación con otras Comunidades Autónomas como Cataluña o Andalucía.
Estos datos se desprenden del informe de 2005 realizado por la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO) sobre la situación y tendencias del sector de la biotecnología en España.
Sin embargo, según ha informado el secretario general de ASEBIO Jorge Barrero a Las Provincias, “este descenso es relativo ya que puede estar provocado por el aumento de la actividad biotecnológica en otras comunidades”. Además, “el número de empresas dedicadas a la biotecnología en la Comunitat Valenciana no ha descendido sino que ha aumentado”.
Actualmente exiten nuevos proyectos como Calantia Biotec, orientada a la investigación sobre biocombustibles, o Lutracitrus, confirma Barrero.
La biotecnología se basa en el empleo de células animales y vegetales , microorganismos y sus productos para producir sustancias útiles para el ser humano.
A nivel nacional existen 538 empresas que realizan algún tipo de actividad biotecnológica, y en concreto, 120 de ellas se dedican exclusivamente a este ámbito.
Según el informe presentado esta semana por la Fundación Cotec para el Fomento de la investigación, más del 50% de las actividades dedicadas a este sector se aplican al terreno sanitario, seguido de un 20% por el ámbito de la agroalimentación , y el resto se reparte entre la biotecnología industrial, con un 5,7% y las empresas que ofrecen plataformas tecnológicas a varios sectores, que ocupan el 23% .
En el caso de la Comunitat Valenciana, predominan las empresas que aplican la biotecnología al terreno de la alimentación, aunque las empresas que utilizan esta ciencia aplicada a la sanidad están ganando terreno.
A nivel regional destacan compañías como Natraceutical que se ha especializado en la investigación y desarrollo de ingredientes que, mediante la aplicación de la biotecnología, se incorporan a productos alimentarios, cosméticos o farmacéuticos.
En la actualidad, el peso de la bioindustria supone el 0,2% del PIB en España y se ha detectado un crecimiento en el sector en torno al 16%. Pero aunque las cifras son alentadoras, “España aún está bastante lejos a nivel empresarial de los países biotecnologicamente desarrollados”, según afirma el subdirector de la Fundación Cotec, Federico Baeza.
En cambio,España destaca a nivel de producción de conocimientos en este área, ya que el 1,59%de las investigaciones científicas que se publican a nivel mundial, pertenece al campo de la biotecnología española.
La necesidad de inversiones a medio y largo plazo que caracterizan a este sector choca en múltiples ocasiones con las pretensiones empresariales de lograr un rendimiento rápido.