Hace un mes que se inició el Mundial y pocos pensaban que Italia y Francia iban a llegar a la final. Su trayectoria última no era la mejor, pero son finalistas merecidos. Ambas selecciones son muy expertas y veteranas. Tratan de administrar los esfuerzos físicos para llegar en las mejores condiciones a los últimos minutos. Lo hizo Francia con España e Italia con Alemania. Resuelven cuando las fuerzas del rival han aflojado. Por ello, tendremos un partido muy equilibrado salvo que se decida en una jugada de un futbolista de clase; como Zidane y Henry en Francia o Pirlo y Totti en Italia.
La idea puede estar en mantener el equilibrio y controlar el medio campo. Ambos combinados se han consolidado en base al principio de jugar con conceptos defensivos muy sólidos. Italia, sino recibe hoy gol, sería la única selección que a lo largo de la historia sólo ha encajado un tanto y llega a la final.
Lippi apostará por Pirlo como creador acompañado por Totti para enlazar con Toni, y que la fuerza de éste pueda superar a Thuram y Gallas. Pero además Italia intentará que Francia no juegue cómoda para cortocircuitar su juego; Gattusso marcará a Zidane.
Italia ha tenido a sus laterales como principales peligros. Pero las bandas galas son muy fuertes. Así, Henry puede ser más decisivo que nunca ya que con su velocidad puede superar tanto a Cannavaro como a Materazzi. De todas formas, no habrá muchos goles y el partido tiene pinta de que se decantará en la prórroga o en los penaltis.