Pobre balance en la primera de las novilladas del concurso Camino de matador de toros. Poca gente, incluso menos de lo previsto, poco toreo y muchos avisos. Lo mejor acabó siendo el ganado de Jiménez Pasquau, que mostró abundante bondad, como correspondía a la jornada, pero escasas fuerzas
Los novilleros mostraron buenas intenciones pero insuficiente capacidad para consumar kilómetros en su caminar hacia la alternativa. Lo mejor lo firmó Ambel Posada, que curiosamente se despedía de novillero. Fácil, por encima de sus oponentes, sin arriesgar más de lo necesario como cabía pensar teniendo anunciada la alternativa esta misma semana en Pamplona. Ovación y palmas fue el veredicto del publico por dos trasteos de buen gusto.
El Javi se mostró movido, poco ajustado con sus oponentes, toreó mucho para la galería y no progresó respecto a otras actuaciones. En su segundo que se paró mucho abusó de los desplantes. Ovación y palmas.
Raúl Martí, que como su compañero fue avisado en los dos, compuso trasteos de más a menos, muy largos y voluntariosos. Su segundo le cogió tres veces. Lo mejor fue su arranque de faena en los medios a sus segundo.