
Benedicto XVI está en Valencia. A las 11.22 horas puso pie en el aeropuerto. Los Reyes, el presidente del Gobierno, los ministros Moratinos y López Aguilar, el presidente Camps y la alcaldesa Barberá le recibieron. Desde ahí hasta el centro de la ciudad le esperaba un baño de multitudes. Los valencianos se echaron a la calle para recibirle y le llevaron en andas hasta el lugar del cercano horror. Los Príncipes de Asturias esperaban a Su Santidad en la estación de Jesús, donde Ratzinger rezó por el eterno descanso de las 42 víctimas de la tragedia. Una vez hecha la parada obligatoria que se impuso el Pontífice al conocer el accidente, continuó la agenda prevista: visita a la Catedral y la Basílica, donde oró a la Mare de Déu, y recepciones con la Familia Real, el jefe del Consell y el del Gobierno, quien recibió una sonora pitada por parte de los valencianos. A la tarde llegó la fiesta, con el Encuentro Festivo Testimonial en el puente de Monteolivete. Allí Benedicto XVI instó a los Gobiernos a reflexionar sobre la familia.