“Esta playa es ideal para rezar el rosario’’
Cánticos acompañados de guitarras, una suave brisa y horchata amenizan la espera del primer gran acto del Encuentro
Cánticos acompañados de guitarras, una suave brisa y horchata amenizan la espera del primer gran acto del Encuentro
A Valencia hemos de ir para ver al Papa”, entonan con la música de los San Fermines un grupo de jóvenes que pasean por la orilla de la Malvarrosa. Y es que el gentío en la playa de Valencia anoche estaba en el paseo. Como si de un día de San Juan se tratara, miles de valencianos y peregrinos disfrutaban del final de la tarde en buena compañía.
Muchos de ellos aprovecharon la tarde para tomar el sol y estar ya en el lugar donde se iba a escenificar el Rosario de las Familias, primer gran acto del Encuentro. Nadie dudaba de que tendría un buen sitio para ver los cinco misterios. Un grupo de gallegos amenizó la tarde playera con una guitarra. “Siempre se aprende a tocar la guitarra en convivencias de este tipo”, comenta Marcos, el maestro.
Aprovechando también las últimas horas de sol se encontraba un grupo de cuatro familias madrileñas: “Pasamos la tarde en la playa y así ya estamos cerca del Rosario”, dice Julio César Romano.
A las 19.30 horas ya empieza a escasear el sitio para sentarse en el paseo Marítimo. Un grupo de hermanas dominicas llega con tiempo suficiente para poder disfrutar de los últimos rayos de sol. “No sé muy bien cómo será la representación, pero lo importante es que venimos a rezar”, comenta una de ellas.
Pilar Tausiet es de Zaragoza. Ha venido pronto porque quiere ver la representación bien con el grupo con el que se ha desplazado desde Aragón. “Hemos traído cena y bebida, pero también tomaremos una horchatica valenciana”.
Pili Blanco ha dejado los San Fermines de su tierra para venir al encuentro. “Esta playa me parece un sitio inmejorable. Es un marco ideal para rezar el rosario con esta brisa”, apunta.
El hambre aprieta y un grupo de extremeños prepara unos sandwiches sentados en el suelo. Santiago Requejo, uno de ellos, comenta que el lugar “le parece muy original y moderno porque rompe los esquemas”. Marta López admite que no sabe muy bien cómo va a ser, “nos hemos puesto cerca del escenario, ya veremos qué hacen”.
Un grupo de mujeres de Anna están ya preparadas junto al paseo. Han traído sus sillas y bocatas y se han equipado con pañuelos y gorras. Grupos de peregrinos amenizan el ambiente con cánticos religiosos, banderas vaticanas inundan el paseo. Para un grupo de venezolanos este rosario representado no es nada nuevo. “En Venezuela hicimos algo parecido cuando vino Juan Pablo II”, explica Alfonso.