El pabellón de la Fuente de San Luis acogió anoche el primer acto multitudinario del V Encuentro Mundial de las Familias. El arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, ofició una eucaristía para miles de voluntarios en la que alertó a los jóvenes del peligro que supone “estar presos del consumismo, del hedonismo, del alcohol, de los desórdenes sexuales y de los paraísos artificiales de la droga”. García-Gasco aprovechó también su homilía para dar la bienvenida a los asistentes y agradecer su trabajo. El acto concluyó con la degustación colectiva de 30 paellas gigantes