Las principales autoridades políticas y empresariales de la Safor se darán cita mañana para rendir un merecido homenaje a la pequeña y mediana mercantil de la comarca.
La octava edición de la Gala de la Asociación de Empresarios de la safor (AES) en Reconocimiento a la continuidad empresarial, promete no defraudar a los socios de una agrupación que lleva cerca de diez años trabajando en beneficio de la economía de la comarca.
Como novedad, este año destaca el hecho de que cada uno de las empresas que recibirán su reconocimiento desarrolla su actividad en diferentes municipios de la Safor.
Desde el negocio de la familia Herrero en Oliva, el oficio de la madera de los Chova en Almoines y la industria azulejera de Cehimosa en Villalonga, pasando por las tradicionales bodegas de la familia Pastor en Bellreguard hasta llegar al concesionario de Ducal Motor en la capital de la comarca.
Todos ellos subirán al escenario del Restaurante Palau Miramar para acoger con emoción el aplauso que premia toda una vida luchando por mantener un negocio familiar en tiempos difíciles para la pequeña y mediana empresa, verdadero motor de la economía comarcal.
Como cada año, la Asociación de Empresarios de la Safor se vuelca en la preparación de la Gala, que se ha convertido en cita obligada para el sector económico de la comarca.
Los responsables de AES darán todo su apoyo a las empresas galardonadas, conscientes del esfuerzo que requiere mantenerse en un mercado globalizado en el que las mercantiles son cada vez más grandes y donde las PYMES apenas sí tienen un respaldo para poder seguir adelante.
AES facilita la labor de estos negocios familiares, proporcionando apoyo, asesoramiento y formación para sus gerentes, algo que sin duda aprecian sus socios.
La Gala de mañana promete ser tan emocionante para los empresarios reconocidos por AES como lo fueron las de años anteriores. En la edición de 2005, la Fusteria de Vicent Lleches de Oliva, la cadena de estaciones de servicio de Jorge Nolasco, el negocio de instalación de sistemas de climatización de José Ramírez, la distribuidora de botellas de oxígeno de Ventura Juan y la empresa Dulcesol, en la figura de Victoria Fernández, fueron las empresas escogidas por AES.
La presidenta de la asociación, Antonia Estrugo, agradece un año más la confianza que los socios depositan en AES y promete seguir “al pie del cañón”, apostando por el pequeño empresario.