Ojos que no ven, corazón que no siente. Más de un futbolero (dícese del aficionado acérrimo al balompié) de Puerto de Sagunto comprobó en sus propias carnes que el refranero español no falla. Un inoportuno apagó obligó a estos ilusionados hinchas a movilizarse para ver el partido de la selección. “Mejor si me hubiera quedado en casa”, pensó alguno.
Los afectados residen en la avenida de la Hispanidad, una de las más céntricas del núcleo porteño. Como millones de españoles, estos vecinos esperaban ayer desde que empezó el día las ansiadas 21 horas. Jornada laboral finalizada y partido de octavos del Mundial, donde la Selección podía devolver a Francia la eliminación de la Eurocopa de 2000. ¿Un mundo perfecto? Pues no y desde el principio.
El primer mal presagio de una noche amarga para la afición española llegó unos 60 minutos antes del partido. Los 1.600 vecinos y trabajadores de esta zona de Puerto de Sagunto se quedaron sin luz cerca de las ocho de la tarde. El suministro eléctrico no se restableció por completo hasta hora y media después, una vez iniciado el esperado partido de España en el Mundial.
Caos circulatorio
Los semáforos dejaron de funcionar y esto provocó cierto caos circulatorio en toda la zona pero, afortunadamente, no se produjo ningún accidente de gravedad.
Los trabajadores de la zona también se vieron impedidos a la hora de realizar sus tareas y de esta forma comercios, clínicas, bares, y demás establecimientos tuvieron que tomarse una pausa obligada al no haber luz para realizar sus funciones.
Todo esto hubiese sido lo más destacable ante cualquier otro apagón. No obstante, en el del martes, la avenida de la Hispanidad de Puerto de Sagunto se convirtió en una especie de ciudad fantasma.
Caos circulatorio y bloqueo de los comercios aparte, lo que más dolió a muchos de estos vecinos fue el no poder ver parte de la retransmisión del España-Francia. Para poder presenciarlo tuvieron que desplazarse ya que en los bares más cercanos a sus domicilios tampoco había luz.
A las 21 horas, esta popular avenida se quedó vacía, ya que los residentes afectados se trasladaron a otros lugares del municipio para presenciar el partido. Según fuentes de Iberdrola, a la media hora del apagón se restableció la situación en el 40% de los casos y el resto se normalizó hora y media después del fallo en el suministro eléctrico tras solucionar la avería. Para entonces, tras el decepcionante desenlace del encuentro, muchos pensaron que más valdría haberse ido de paseo a la playa.