No ha sido suficiente. El representante de Ayala y Aimar, Gustavo Mascardi, trató ayer de matizar su acusación sin pruebas contra Juan Soler, de quien había dicho 24 horas antes que ha cobrado comisiones por el proyecto del nuevo estadio. Sin embargo, el club no se dio por satisfecho y ayer consumó su amenaza de presentar una querella contra el agente, por atentar contra el honor del presidente blanquinegro.
El Valencia pide a Mascardi una indemnización de 100.000 euros, y en caso de que el juez dé la razón a los servicios jurídicos del club, el dinero sería entregado a Unicef para fines benéficos.
“Yo di mi punto de vista. O me entendieron mal o no supe expresarme. Cuando me refiero a comisiones son las ganancias de cada uno en su trabajo. Él construye y tiene sus comisiones, yo negocio por jugadores y también tengo las mías. Lo que dije es que si él renunciaba a sus ganancias yo también renunciaría a las mías”, se justificó el agente de Aimar y Ayala.
El litigio con Mascardi llega en pleno proceso de renovación de Ayala. Pese a este evidente enfrentamiento, la idea del Valencia y del representante es la de ampliar el contrato: “Yo creo que se va a subsanar con el paso del tiempo. Estamos negociando porque ofrecieron un solo año o dos temporadas pero con menos plata. Creo que Ayala merece un trato especial porque no fue vendido ni al Madrid ni al Barça en un mismo año.”