Se trata de un negocio con futuro, según afirma Antonio Marí, que despierta el interés de la gente, “mantenemos viva las costumbres y tradiciones del pasado y en términos económicos La Fragua de Vulcano es uno de los pilares fundamentales de Espectáculos AMB, la mitad del volúmen de negocio, que factura en torno a los novecientos mil euros anuales”. El sector es competitivo y además ha sufrido una gran saturación en los últimos años. No obstante, lo que hace la firma son recreaciones de época, “en este sentido creo que nuestra oferta es distinta, hoy por hoy única en el sector. Además, el año pasado, con la nueva marca de calidad, transmitimos rigor histórico, cultura, diversión e incluso educación”. Efectivamente, se recrea desde la imprenta de Gutemberg, trabajos artesanales hechos al aire libre, hasta un campamento militar medieval. “En definitiva, nos esforzamos en profesionalizar este sector que puede llegar a ser muy complejo”, afirma.