La UE también contempla la posibilidad de arrancar cítricos
reforma Asaja propone a Bruselas que en la próxima reforma de la OCM de frutas y hortalizas apruebe ayudas para eliminar plantaciones sobrantes, y la Comisión no hace ascos a tal posibilidad
reforma Asaja propone a Bruselas que en la próxima reforma de la OCM de frutas y hortalizas apruebe ayudas para eliminar plantaciones sobrantes, y la Comisión no hace ascos a tal posibilidad
Las próximas reformas de normativas de la Política Agrícola Común (PAC), las correspondientes a las organizaciones comunes de mercados (OCM) del vino y de las frutas y hortalizas, no sólo pueden traer aparejados nuevos arranques de viñedos, hasta las 400.000 hectáreas que propone inicialmente Bruselas, sino también de cítricos y de otras producciones de frutas que se consideren con problemas de excedentes estructurales.
El arranque y abandono de plantaciones de cítricos, mediante las correspondientes subvenciones, es una de las propuestas que ha llevado AVA- ASAJA a Bruselas para regular y poner orden en el mercado. Igual solución se plantea para otras frutas.
Por otra parte, esta organización agraria es también favorable al desacoplamiento de las actuales ayudas para industrializar parte de la producción o destinarla a retiradas ocasionales. Esto quiere decir que se propone que estas ayudas, en caso de aprobarse un cambio en este sentido, ya no se cobrarían a tanto el kilo retirado o industrializado, sino que todo el montante presupuestario se repartiría entre todas las hectáreas plantadas de cada producto.
Fotos fijas de plantaciones
Si esto llegara establecerse tal cual –y aún queda muchísimo por discutir– el escenario podría ser el siguiente: Se haría ‘una foto fija’ de las plantaciones existentes en toda la UE; se ofrecerían ayudas para arranques voluntarios (igual que en elviñedo) y entre las que quedasen se repartiría el presupuesto actual.
Según fuentes de AVA, estas últimas ayudas desacopladas podrían ser de unos 600-650 euros por hectárea y serían para toda la superficie en producción en el momento de establecerse la medida, no sólo para la que en años precedentes hubiera destinado parte de su cosecha a industrializar.
No es que todo esto esté a la vuelta de la esquina; únicamente es una propuesta, pero que, con más o menos matices, va cobrando bastante cuerpo en los países productores, y a la que los altos responsables de Bruselas no le hacen ascos, ni mucho menos. Como tampoco ven con malos ojos otra propuesta de AVA-ASAJA para reformar el sistema de las Organizaciones de Productores (OP), hacerlo más flexible y permitir que se creen algunas sólo para concentrar ofertas. O sea, no serían uniones que hicieran todo el ciclo de comercialización, ni que tuvieran que contar con instalaciones propias, de las que hay demasiadas, sino que los agricultores se juntarían para aglutinar su producción a la hora de vender, y así ganar nivel negociador ante la demanda, que ya acude mucho más concentrada.
Pero además esta organización agraria pide a Bruselas que se analice bien por qué ha fracasado la actual OCM hortofrutícola, para poder así corregir mejor los errores, y, en esta dinámica, que se eviten los efectos derivados de la triangulación, es decir, que se impida que se planten frutas y hortalizas en superficies que reciben ayudas por dejar de producir otros cultivos con ayudas ya ‘desacopladas’, porque eso es una competencia desleal.
Los abusos en los precios
Por otra parte, AVA-ASAJA ha incidido en puntos referidos a la calidad y el control de la calidad de lo comercializado, la supervisión estricta de lo que llega de fuera, establecer seguros o mecanismos similares que garanticen una rentas mínimas, aunque sea por la vía del reconocimiento del papel de cuidador medioambiental del agricultor, y, sobre todo, que se profundice en soluciones para el problema de los precios, los márgenes comerciales y las abusivas prácticas de la distribución.