La selección brasileña, ahora sin “absolutos” en la formación titular, se prepara para enfrentarse a un equipo de “francotiradores”, como define el técnico Carlos Alberto Parreira la propuesta que espera de Ghana en los octavos de final del Mundial.
Parreira proclamó a Ghana como “la más grande sorpresa de la Copa” y vaticinó que las “estrellas negras” dejaron atrás la “inocencia” e incorporaron la disciplina táctica a través de casi todos sus jugadores profesionales, que militan en clubes europeos.
Elogió el progreso del fútbol africano y recordó que su primer trabajo como seleccionador fue, precisamente con Ghana, de 1967 a 1968.
Parreira llegó al fútbol profesional a finales de los años 60 como preparador físico, cargo que ejerció en la selección que conquistó el Mundial de 1970 y que dirigía su hoy coordinador técnico, Mario Jorge Lobo Zagallo.
Robinho, en observación
La vuelta a los entrenamientos de la selección brasileña ocasionó un susto a la comisión técnica debido a una lesión muscular que dejó en observación al delantero Robinho.
“Robinho sufrió una distensión en la cara anterior del muslo derecho, leve, y está siendo tratado con hielo. Vamos a aguardar la evolución y, si fuera necesario, vamos a pedir exámenes. En caso contrario volverá mañana a los entrenamientos”, explicó el doctor José Luiz Runco a los periodistas.
La lesión muscular del delantero del Real Madrid no le impedirá jugar el martes, añadió el jefe del departamento médico. Sin embargo, Parreira mostró cautela y no se aventuró a confirmar o descartar su presencia en el equipo que enfrentará a Ghana.
Robinho, uno de los reservas con más posibilidades de hacerse con la plaza de titular, salió ayer al paso de las preguntas relacionadas con su posible continuidad al lado de Ronaldo, en el puesto que hasta el partido contra Australia ocupaba Adriano. “Estoy preparado para jugar. Pero sólo el profesor Parreira lo sabe. Creo que cuando entre jugué bien. Ahora, el pensamiento del entrenador puede ser diferente del mío”, puntualizó.
El misterio adoptado por Carlos Alberto Parreira, que fuera entrenador del Valencia, en relación con la formación titular que enfrentará a Ghana y que, según él, debe mantener en caso de avanzar Brasil , pareció dejar a los jugadores sin palabras y con muchas dudas.
Robinho, Roberto Carlos, Cicinho y Gilberto Silva adoptaron ayer un discurso parco en relación con el comportamiento del técnico, que hasta el segundo partido de Brasil anunciaba sin reservas su equipo.
La situación cambió radicalmente antes del compromiso contra Japón, el jueves pasado, cuando sólo horas antes optó por la salida de un equipo con cinco cambios. El jugador que, al parecer, más sintió la modificación, fue el ariete Adriano, quien mostró cara de pocos amigos a los periodistas.