El secretario general del PSPV de Valencia, Rafael Rubio, tuvo que oirse el miércoles por la noche algunos reproches de sus más estrechos colaboradores por haber pactado con Ignasi Pla su renuncia a competir por el número uno de la lista para las municipales de 2007. En una reunión con militantes celebrada en la agrupación de Jesús-Patraix, varios militantes afines al portavoz municipal transmitieron a Rubio sus “dudas” por aceptar que Alborch opte a la alcaldía y asumir que el secretario general del PSPV cumplirá su parte del “compromiso” y le situará como aspirante a la presidencia de la Diputación.
Rubio justificó su posición en la advertencia que le hizo Blanquerías –sede del PSPV en Valencia– respecto a que si mantenía la candidatura, Madrid anularía el proceso de primarias. Además, garantizó que la candidatura “la hará” la ejecutiva de Valencia.