El zaplanista Ortiz echa un pulso a Camps
El presidente de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias traza un plan para autofinanciarse y desvincularse de la Generalitat en plena precampaña electoral
El presidente de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), Miguel Ortiz, ha elaborado una propuesta para desvincularse de la Generalitat. El objetivo es financiar la institución sólo con las aportaciones de los ayuntamientos. La FVMP tendría manos libres respecto al Consell. Un nuevo pulso de los zaplanistas.
Autosuficiencia. Esta es la idea que maneja el presidente de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), Miguel Ortiz, para financiar la institución que preside, según fuentes consultadas por este periódico. La propuesta persigue no depender de la Generalitat en materia de ayudas económicas. De esta manera, la FVMP tendría libertad de actuación.
Una maniobra que se entiende como un nuevo frente abierto de los zaplanistas contra el presidente del Consell, Francisco Camps. Ortiz se ha convertido en uno de los principales defensores de la gestión del ex presidente Eduardo Zaplana. El también alcalde de Altea nunca se ha escondido a la hora de criticar al Gobierno de Camps.
La Generalitat dota de una partida presupuestaria para financiar los gastos de funcionamiento de la FVMP, así como otras subvenciones para cubrir distintos servicios. Además, los municipios aportan una cantidad según su número de habitantes.
La propuesta de Ortiz, que el próximo martes se presentará ante la Ejecutiva y el Consell de la FVMP, pretende rechazar las ayudas de la Generalitat y que los ayuntamientos eleven sus aportaciones económicas.
Apoyo del PSPV
Así la FVMP se quedaría totalmente desvinculada de la Generalitat. La iniciativa de Ortiz se ve con buenos ojos por parte de los socialistas. El PSPV cree que tiene una parte negativa: el incremento del dinero aportado por los ayuntamientos. En el otro lado de la balanza, los socialistas ven una parte positiva que parece tener más peso: la posibilidad de mejorar los servicios a los ciudadanos con una financiación propia.
El 26 de abril, en la celebración de los 25 años del municipalismo valencianos –el mismo día en que aparecieron las grabaciones contra Zaplana por el caso Terra Mítica–, el presidente de la FVMP pronunció un discurso en el que dejaba entrever sus intenciones.
En el penúltimo párrafo de su intervención, Ortiz señaló que había pedido a los órganos de trabajo de la FVMP que definieran las competencias de las entidades locales y su financiación: “Para el próximo octubre, en una asamblea extraordinaria, los Ayuntamientos tendrán la última palabra”.
Ortiz ha denunciado en varias ocasiones –con el apoyo del presidente de la Diputación de Alicante y portavoz del PP en la FVMP, José Joaquín Ripoll– que el Consell no pagaba con regularidad las subvenciones. El alcalde de Altea llegó a señalar que había tenido que despedir a algún trabajador por el descenso en 100.000 euros de la ayuda anual de la Generalitat. Economía replicó que la aportación a la institución era un 50% superior a la época de Zaplana. Desde la FVMP se sostiene que no se ha cobrado el 35% de las ayudas 2005 y todo 2006.
Órdago a un año de elecciones
El órdago de Ortiz se produce a menos de un año de las elecciones autonómicas y municipales. El proceso de la confección de listas se ha iniciado y las diferencias en la provincia de Alicante son patentes. Los zaplanistas reivindican su cuota.
Un sector del PP entendió ayer la maniobra de Ortiz (con el apoyo de Ripoll) como un pulso al presidente Camps de cara a las elecciones de 2007. Una forma de avisarle de que la guerra está abierta si no hay acuerdo en las candidaturas.