El 13 de mayo del pasado año, el gobierno municipal anunció que negociaría con la empresa NISA el traslado de la Clínica Virgen del Consuelo del barrio de Patraix a otro solar de la ciudad, debido al fuerte rechazo vecinal por la cercanía de las instalaciones sanitarias a las viviendas, con el perjuicio de los humos, malos olores y ruidos. Un año después, la plataforma vecinal que movió varias denuncias en un juzgado y la negociación con el Ayuntamiento ha decidido convocar una cacerolada, con el propósito de reclamar que se acelere la clausura del hospital.
Por este motivo, la entidad vecinal ha convocado el próximo jueves una concentración en la calle Marqués de Campo, junto al mercado de Jesús, de donde saldrá una marcha para recorrer varias calles del barrio de Patraix. La reunión se ha previsto a las ocho y cuarto de la tarde y se espera congregar a cientos de personas, según indicó ayer una de las portavoces de la asociación, María Dolores Canet.
Una crítica añadida al retraso en la negociación son las declaraciones que hizo en su día la alcaldesa Rita Barberá, al decir que la sentencia contraria a la clínica “había dejado desamparados a los vecinos porque no se pueden aplicar las medidas correctoras”.
Por el contrario, Canet anunció que pedirán a la Fiscalía que tome “cartas en el asunto” en el sentido de acelerar el proceso judicial. La empresa aceptó el traslado, aunque no se ha concretado nada. En su día se habló de una parcela junto a La Fe de Malilla, aunque esta opción no es todavía oficial.