Aparecen más restos óseos en las obras de la fosa común del Cementerio General
El Ayuntamiento ya trasladó tierra mezclada con huesos a una cantera de Sagunto
La polémica de las fosas comunes del Cementerio General vivió ayer un nuevo episodio con la aparición de más restos óseos en la tierra que permanece en la sección séptima derecha del camposanto. El grupo socialista criticó que este tipo de hallazgos demuestran que las fosas no fueron correctamente exhumadas.
Cuando los técnicos del Ayuntamiento proyectaron la construcción de un millar de nichos en la sección séptima derecha del Cementerio General, nunca pensaron las consecuencias que podría traer.
Después de tres demandas, la última admitida el domingo por el juzgado de Instrucción número 4, se han descubierto nuevos huesos humanos que avivan la polémica.
Tal y como denunció el concejal socialista Matías Alonso, en el cuadrante dos de la fosa se observa un resto óseo en un montón de tierra, que fue trasladada a una cantera de Sagunto cuando comenzaron las obras de construcción de nichos en los sectores 1 y 2, y fue devuelta a la fosa común después de descubrirse en la cantera la presencia de varios restos de huesos humanos. El Ayuntamiento dijo oficialmente que se debía a un error del operario que excavó la fosa, pues metió la pala en una tumba que no tocaba.
“Decían que era una tumba, pero se podían ver varios fémures y las personas solo tenemos dos”, explicó Alonso.
El Ayuntamiento inició estos trabajos después de que el juzgado paralizara cautelarmente las obras en los otros dos cuadrantes de la sección séptima derecha tras una demanda del Fòrum per la Memòria, una asociación republicana dedicada a investigar la represión franquista. Aunque la apariencia de los restos hacen pensar que pertenecieron a una persona sepultada en la fosa, este periódico no pudo confirmar el origen del hueso al encontrarse en una zona vallada. “Esto demuestra que la fosa no estaba exhumada correctamente, contraviniendo la ley de policía mortuoria, que impide el traslado de huesos fuera del cementerio, excepto por causas excepcionales”.
La aparición de este tipo de restos contradice la versión oficial del equipo de Gobierno, que afirma que la fosa fue exhumada correctamente antes de empezar las obras.
“La falta de respeto es más que evidente. No sólo es un problema político relacionado con la Guerra Civil, estos huesos son de gente enterrada 20 años atrás. Es un problema de ciudadanía”, matizó el concejal socialista.
El primer escollo que se encontró el Ayuntamiento fue la demanda presentada por el Fòrum per la Memòria contra la construcción de mil nichos en este sector de camposanto. El juzgado, tras estudiarla, decretó la paralización cautelar de las obras en dos cuadrantes de la fosa (3 y 4) hasta la publicación de la sentencia. El traslado de tierra a Sagunto con restos humanos y la denuncia posterior de la oposición obligó al Ayuntamiento a “priorizar” los enterramientos en otras zonas.
jbatista@lasprovincias.es