Hace nueve meses, más o menos, nuestra primer Teniente Alcalde; Jefe del departamento de Planificación y Proyectos de Gandía; Presidente del distrito marítimo, o como se llame; Portavoz del Bloc-Ev en el Ayuntamiento; primer actor en las comedias socio-políticas locales con las que las TVs, periódicos y revistas, intentan comernos el coco (ahora empiezo a comprender el por qué el Sr. Peris quiere separarse del Bloc ¡el Sr. Moya le ha quitado el protagonismo histriónico que tenía en exclusiva desde la época de La Nostra!), y no se cuantos enchufes más –mucha sal para tan poco huevo-, hace nueve meses, repito, salió en todos los medios de comunicación locales (prensa, radio y TV) anunciándonos, a bombo y platillos, con planos, estadísticas, planings, fotos virtuales, etc. en una clara manipulación para conseguir una astuta rentabilidad política, que habían aprobado el proyecto de la reforma y modernización del Paseo, con un presupuesto aproximado de mil millones de nuestras inolvidables pesetas.
Afirmaba el Sr. Moya que las obras iban a empezar de inmediato. Y para hacer la mentira más gorda hasta puso plazos fijos de ejecución: el tramo Instituto/calle Abad Solá el año 2.005; los tramos Abad Solá/Sant Pere e Instituto/San. Fco. de Borja, el presente año y el resto, los de Sant Pere/Carretera Barx y San Fco./ Serpis en el 2.008.
El papel es muy sufrido y las palabras son palabras y se las lleva el viento, y las de los políticos hasta tiene alas. Pasó el 2005 y medio 2.006 y no sólo no se han terminado las obras del tramo Instituto/A.Solá sino que ¡NI SIQUIERA HAN EMPEZADO!, ni las de los dos tramos siguientes.
Y ahora vuelve a salir (esperemos que sea la última vez) nuestro popular personaje, anunciando lo mismo que ya anunció hace ocho o nueve meses. Esta vez, por lo menos, ha sido más prudente y ha “olvidado” reafirmar fechas.
Dicen que segundas partes, excepto la del Quijote, nunca fueron buenas. Esperemos que ésta emule a la del Quijote.
Esta mañana cuando al acceder al Paseo he visto, de lejos, albañiles trabajando me he dicho, ingenuo que es uno: ¡por fin, ya era hora de que, por lo menos, empezaran!, pero mi gozo en un pozo; de lo dicho por el Sr. Moya, hace unos pocos días, nada de nada: lo que estaban haciendo los albañiles eran unas indecentes chapuzas semi-arreglando los deterioros existentes ¡y no todos!.
Seguramente las dichas chapuzas no lo son tanto sino que, rizando el rizo para no perder el histrionismo conseguido, son las realmente previstas hasta que las elecciones estén más próximas ¡¡Hay que aprovechar todas las circunstancias que los votos se han puesto muy caros!!.