La Comisión Europea ha lanzado un ultimátum a España por permitir el abuso de la contratación temporal para los profesores de religión católica. El Ejecutivo comunitario considera incompatible con la legislación de la UE que se les hagan sistemáticamente contratos anuales encadenados coincidentes con la duración del curso escolar, en lugar de contratos indefinidos.
El ultimátum tiene la forma de un dictamen motivado, segunda fase de un procedimiento de infracción, y se notificó a las autoridades españolas a principios de abril, pero no se había hecho público. Si el Gobierno no toma medidas para corregir la situación, el caso podría acabar en las próximas semanas en una denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
El expediente parte de sendas denuncias presentadas en 2002 por la Federación Estatal de Profesores de Enseñanza Religiosa contra este régimen, según el cual a los profesores se les contrata cada año escolar tras recibir un certificado de adecuación de las autoridades eclesiásticas.