La temporada ha concluido. Oficialmente se bajó el telón el pasado sábado, con el ya histórico partido disputado en Lleida, la ciudad donde se concretó un nuevo ascenso del Levante a Primera División. Pero aún quedaban algunos flecos que cortar para poder bajar la persiana.
Los jugadores vivieron ayer un día de resaca después de las celebraciones del sábado por la noche, en Lleida, y el domingo, en Valencia. Los futbolistas aprovecharon este receso en las celebraciones para pasarse por las oficinas del club. Varios intengrantes de la plantilla que ha dirigido José Manuel Esnal
Mané
necesitaban concretar algunos asuntos que tenía pendientes.
La plantilla azulgrana sólo está pendiente de los últimos compromisos de la celebración por el regreso a Primera División. Tras la visita de esta tarde a la Virgen de los Desamparados, la Generalitat y el Ayuntamiento, así como la fiesta de esta noche y la visita de mañana a la Iglesia del Rosario, los jugadores quedarán ya totalmente libres.
De esta forma, los futbolistas iniciarán sus vacaciones el jueves. La plantilla disfrutará de un mes aproximado para descansar, ya que el próximo 19 de julio deberán regresar a Valencia. Durante este tiempo se irán anunciando las renovaciones y las bajas que se tengan que producir y después el equipo se desplazará a Austria para realizar la pretemporada.