El esperado espectáculo taurino que se celebró el domingo por la tarde en la placeta del Convent de Xàbia se saldó con la muerte de una de las vaquillas. Curiosamente, esta no fue una situación nueva para el recinto de la localidad de la Marina Alta, ya que esta es la segunda res que fallece en las mismas condiciones en dos años.
La vaquilla embistió directamente contra un palco al salir del corral. El impacto fue tan brutal que la res quedó inmóvil en el suelo.
Pese a la rápida comparecencia del veterinario, el facultativo nada pudo hacer por el animal el veterinario que allí se encontraba de guardia, pues la vaquilla cayó fulminada. De poco sirvió la reanimación que se le practicó inmediatamente, pues la muerte fue prácticamente instantánea.
Los becerros entraron en la ruedo que se instala cada año en la plaza sobre las 14 horas ante la sorpresa de los javienses que presenciaron pasmados la muerte de uno de ellos.
Mala suerte
Y es que la mala suerte se posó sobre este astado que se adentró en el recinto a “toda prisa” y “desorientado”. El animal accedió espoleado debido al tumulto de gente que acudió al evento para disfrutar del espectáculo ofrecido por los recortadores, según comentó ayer la concejala de Fiestas en Xàbia, Kika Mata.
Según algunos testigos, el animal no vio, siquiera, el cadafal que le ocasionó la muerte.
La concejala responsable de Fiestas de Xàbia apuntó la posibilidad de que, efectivamente, la vaquilla no se percibiese de la presencia del cadafal debido a que era de un color claro.
Pese al trágico suceso, la última exhibición taurina de Xàbia continuó sin que se produjera ningún otro percance.
De hecho, las fiestas en la localidad de la Marina Alta siguen. Hoy a las 10 horas se procederá a desmontar los cadafales para mañana poder empezar a plantar el monumento de la foguera, que arderá en tan solo cuatro días.