Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han detenido a cuatro personas en Valencia y Plasencia (Cáceres) como supuestas autoras de los delitos de robo con fuerza, hurto, receptación, estafa y falsedad documental, y presuntos miembros de un grupo dedicado a la clonación de tarjetas bancarias.
Según fuentes policiales, agentes de la Policía Judicial de la Comisaría de Burjassot detuvieron el pasado miércoles en Valencia a dos hombres, de 44 y 45 años y nacionalidad española, y a una mujer de origen boliviano.
Los agentes realizaron registros en los domicilios que el detenido de 44 años posee en Valencia y en la localidad de Hogueras (Cáceres), en los que se incautaron de "gran cantidad de material informático" como ordenadores portátiles, tarjetas de memoria, lectores de bandas magnéticas y numerosas tarjetas bancarias.
Según las mismas fuentes, los policías también hallaron cajas de herramientas, cámaras de vídeo, teléfonos móviles, cámaras fotográficas, relojes, navajas y cuchillos, además de "material que habitualmente se utiliza para la falsificación de documentación".
En el curso de la iestigación los agentes de la Comisaría de Burjassot se desplazaron hasta Plasencia (Cáceres) donde detuvieron en su domicilio a un hombre de 51 años y nacionalidad española por su supuesta relación con estas actividades.
Los policías se incautaron en esta vivienda de tarjetas de crédito y débito a nombre de otras personas, joyas, carteras, ordenadores portátiles y teléfonos móviles.
Las mismas fuentes explicaron que dos de los detenidos han sido puestos en libertad tras prestar declaración, mientras que los hombres de 44 y 51 años, con antecedentes policiales, pasaron a disposición de los Juzgados de Instrucción, en funciones de Guardia, de Paterna y Plasencia (Cáceres).
Estas investigaciones se iniciaron a principios de año, cuando los agentes de Burjassot averiguaron que un grupo de personas se dedicaba supuestamente a la falsificación de documentos, clonación de tarjetas de crédito y apertura de cuentas en bancos con falsa identidad.
Este grupo habría operado en la provincia de Valencia y en otras comunidades, al parecer para "dificultar un posible seguimiento y actuar con mayor libertad", según las mismas fuentes.