“Nuestro objetivo es ganar el mundial”. De esta forma contestó el presidente del grupo Santander, Emilio Botín, a un accionista que le pidió que el banco lo gane todo “como el Barça, y que no le pase lo del Real Madrid”. La asamblea de propietarios de la primera entidad financiera del país fue este año más corta y tranquila de lo que venía sindo habitual en anteriores ocasiones. No hubo lugar ni para ovaciones cerradas, ni para grandes controversias, en una reunión que comenzó a las diez de la mañana, dos horas antes de lo habitual, para evitar que se prolongase más allá de la hora de comer.
La única nota discordante la pusieron un grupo de cuatro accionistas, capitaneados por el antiguo consejero de Banesto Rafael Pérez Escolar, que en todas las convocatorias muestran su absoluta oposición al equipo gestor.
Además de aprobar los resultados y dividendos de 2005, los accionistas dieron luz verde a la entrada en el consejo de Jay Sidhu, presidente del Sovereign. A cambio, Botín y Juan Rodríguez Inciarte formarán parte del órgano de gobierno de la entidad norteamericana.