El fraile capuchino está convencido de que la expropiación que se va a producir es una “injusticia legal”. Pedro Enrique recordó que “el terreno era urbanizable pero en la elaboración del Plan General del 90 nos lo cambiaron a sociocultural”.
Para el cura, el proceso se hizo con “mala fe” ya que “en ningún momento el Ayuntamiento nos notificó el cambio, impidiendo de esta forma que alegásemos”. Años después cuando la parroquia descubre que el terreno es sociocultural es cuando pide que la recalificación “a lo que siempre ha sido: urbanizable”, expresó Rivera quien indicó que “ahora para colmo nos lo quieren expropiar, todo lo que están haciendo son injusticias legales”.
Al pleno del miércoles está prevista la asistencia de centenares de vecinos de la localidad.