Unos 41.000 jóvenes rusos, más de 30% del total de los llamados a filas esta primavera, recibieron prórrogas para cumplir su servicio militar por estar famélicos, según reveló ayer el general Valeri Kulikov, jefe de la Comisión Médica Central del Ministerio de Defensa de Rusia. “Los llamados a filas con falta o insuficiencia de masa corporal se está convirtiendo en el problema número uno para todas las regiones de Rusia”, dijo.
El general indicó que durante la campaña de reclutamiento de esta primavera, 41.000 jóvenes de los 125.500 llamados a filas obtuvieron una prórroga por “déficit de masa corporal”. “En otras palabras, por padecer inanición crónica”, precisó.
Por este motivo, añadió Kulikov, en 2005 el 20% de los llamados a filas aplazó el cumplimiento del servicio militar, obligatorio en Rusia. “Anualmente, sólo en el proceso de inscripción en los cantones de reclutamiento se detectan 90.000 jóvenes con déficit de masa corporal”, dijo Kulikov, que atribuyó este hecho a la incapacidad de las familias, sobre todo en las provincias más lejanas de Moscú, para dar una alimentación adecuada a sus hijos.
El general señaló, al mismo tiempo, que no todos los jóvenes con falta de peso que se presentan en los cantones reciben prórrogas y que hay muchos que son incorporados al Ejército. “La rehabilitación de esta categoría de reclutas corre por cuenta de las unidades a las que son destinados y que se encargan de que reciban una dieta de sobrealimentación”, explicó.
Muerto en Chechenia
No acaban aquí las desgracias en el Ejército ruso. Un soldado murió y otros tres resultaron heridos en dos ataques de la guerrilla separatista islámica en Chechenia en las últimas veinticuatro horas, según informaron fuentes policiales de esa república rusa en el Cáucaso Norte.
El primer ataque fue perpetrado en un bosque junto a localidad de Niki Jita, en el sureste de la república, acción en la que murió un soldado y un segundo resultó herido.
La guerrilla atacó también en un bosque junto a la localidad de Bugará, fronteriza con Georgia, donde tiroteó a una patrulla rusa, dos de cuyos miembros resultaron heridos. El viernes, también en la región de Itum-Kalé, un oficial de las tropas fronterizas de Rusia murió y un soldado de esa misma fuerza resultó herido al estallar una mina.