Vicente Pallardó, director del Observatorio de Coyuntura Económica Internacional (OCEI), considera que las medidas de impulso de la competitividad adoptadas tanto por el Gobierno central como por el autonómico son las adecuadas pero insuficientes. “Son muy numerosas pero falta por ver su eficacia”, señala.
Para Pallardó se trata de uno de los mayores riesgos a los que nos enfrentamos por lo que sería necesario que fomentar la competitividad se convierta en la prioridad económica del Gobierno.
El director del OCEI cree que, además del apoyo financiero, es preciso una labor de concienciación de los agentes sociales de la importancia de este problema, para el que recomienda una mayor inversión en investigación.
El grupo de profesores de la Universidad de Valencia se muestra partidario de destinar más ayudas a aumentar la productividad de la economía valenciana “aunque se detraiga de otras partidas presupuestarias”.
El desequilibrio experior se presenta como una manifestación clara de la pérdida de competitividad de las empresas valencianas. Desde OCEI creen que la recuperación de algunos países europeos a lo largo de este año animará el sector exterior valenciano pero la mejoría será del todo insuficiente puesto que continúa la presión de las importaciones.
Pallardó señala que además algunos factores que antes ayudaban a equilibrar el balance han dejado de jugar a favor. Así de las tradicionales transferencias de emigrantes hemos pasado a remesas hacia fuera; las ayudas de la UE son ahora más reducidas; y el turismo ofrece paulatinamente menos superavit, por una parte porque también viajamos más los españoles y sobre todo porque con nuestra especialización turística, quienes nos visitan cada vez gastan menos.