La marisquería Kayuko es de esos lugares donde la comida se convierte en un rito apasionado, sobre todo al establecer un diálogo con el marisco del litoral, base de su famosa
fideuá
con finos fideos.
Desde el año 1983 en que Juan Piris, un gandiense entrañable y a la sazón licenciando en Empresariales, llega a Valencia tras años de experiencia en la ciudad ducal.
El restaurante Kayuko cuenta con una amplia carta de carnes y pescados, aunque su especialidad son los arroces de marisco, langosta y bogavante. El local tiene en la gamba de Denia y Gandía su mejor aval. “La sabrosísima gamba de Denia está considerada por los expertos gourmets como la mejor del mundo, tiene una textura diferente a otras, lo que la hace única”, explica Piris.
Juan Piris viaja a Denia y Gandia casi todos los días para comprar lo que las barcas recogen del mar, como las gambas, las cigalas y los pescados frescos de todo tipo.
El establecimiento se ha ganado un bien merecido prestigio entre la clase media-alta. En su clientela son habituales concejales, diputados, consellers y directores generales de todas las ideologías, así como destacados personajes cuyos nombres omite Piris por discreción.
“Aquí vienen a comer y. sobre todo, a relajarse un rato con amigos, sería de mal gusto que les molestaran también en ese momento de privacidad”, añadió Juan Piris. Enfrentamientos políticos, ni uno. La verdad es que poco o nada se puede discutir ante un buen arroz de bogavante o el conocido como arroz abanda. La buena gastronomía mejora siempre los ánimos.
La bodega
La bodega es otro punto importante a tener en cuenta. “El público sabe lo que pide, existe una buena cultura del vino, no se piden vinos por esnobismo, por eso debemos tener una amplia oferta, en esta casa tenemos vinos de crianza y reserva con denominación de origen de la Rioja, Ribera del Duero, Navarra y vinos valencianos, entre ellos, Alcuses y Mestizaje”, añade.
Sin embargo, de lo que más satisfecho está el propietario es de la clientela. “Hemos conseguido que los clientes se sientan como en su propia casa y, sobre todo, se establezca una corriente de amistad, esa es mi mayor satisfacción”, afirma Juan, al mismo tiempo que muestra una delicioso arroz caldoso de bogavante.