Las primeras medidas que tomará el presidente electo peruano, el socialdemócrata Alan García, serán la reducción de los precios de los combustibles y de los sueldos de los altos cargos públicos, entre otros, informó ayer, la prensa nacional. El responsable del plan económico del Partido Aprista Peruano (PAP), Enrique Cornejo, confirmó que García reducirá el precio de los carburantes “de manera responsable” y sin afectar la caja fiscal del Estado, según el diario Perú 21.
El líder aprista, que retorna al Ejecutivo con la promesa de no repetir su desastrosa gestión (1985-90) que dejó una inflación de más del 7.000%, también establecerá una escala de remuneraciones de los servidores públicos. Esta medida permitirá reducir el sueldo del presidente y sus ministros, así como de los congresistas, alcaldes, regidores, asesores, personal de confianza y otros altos funcionarios del Estado.
Cornejo también adelantó que los apristas están a favor de la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE. UU. siempre que “vaya acompañado de las correspondientes compensaciones a los agricultores que pueden perder” con este acuerdo.
Asimismo, el futuro Gobierno de García pondrá énfasis en el desarrollo del sur peruano –la zona más pobre del país–, que se pronunció en las urnas a favor del candidato nacionalista, Ollanta Humala. Además, pondrá en marcha el denominado plan Agua para todos y reactivará un Banco Agrario, entre otros.
El nuevo presidente de Perú prometió también “construir un gobierno de concertación y de diálogo” para responder a quienes votaron “por la democracia y el cambio”.
Nueve de veinticuatro
García logró un 52,57% de los votos válidos emitidos, mientras que su rival, el ex comandante Humala, alcanzó el 47,42%, según los datos oficiales entregados ayer con el 97,17% del escrutinio de los votos. El candidato socialdemócrata consiguió el triunfo en sólo nueve de los veinticuatro departamentos del país andino, los más poblados, pero especialmente se llevó la mayoría de los sufragios en la codiciada Lima, que aglutina a una tercera parte del electorado total. Humala, por su parte, se impuso en quince departamentos del sur andino y la selva, las zonas más deprimidas y pobres de Perú.
El presidente saliente, Alejandro Toledo, felicitó a los peruanos por su participación masiva en las elecciones, hizo un llamamiento a la unidad y solicitó una tregua para su sucesor. Toledo destacó que la masiva participación en la jornada electoral ha fortalecido la democracia y la gobernabilidad de Perú, según declaró en un acto público en que promulgó un decreto que permitirá ejecutar un proyecto que beneficiará a miles de personas.
Además, extendió su reconocimiento a los candidatos al Congreso, a las autoridades electorales, así como a las Fuerzas Armadas por garantizar “un proceso limpio y transparente”. El todavía primer mandatario aprovechó la ocasión para pedir la unidad de todos los peruanos. “Somos un país, en democracia podemos tener puntos de vista distintos, pero la bandera de Perú es una sola”, indicó.