José Luis Rodríguez Zapatero no va variar sus planes sobre el proceso de paz por la ruptura de relaciones proclamada por el líder del PP. El presidente del Gobierno dijo estar en condiciones de abrir ya el diálogo con ETA, pero prefirió aplazar el anuncio hasta conseguir el respaldo de Mariano Rajoy, al que invitó a acordar la fecha de comenzar las conversaciones.
Todo fue en vano porque el jefe de la oposición se mantuvo en sus trece y se negó a avalar cualquier movimiento mientras persista la intención de los socialistas vascos de reunirse con Batasuna. Todo hacía prever que iba a ser un rutinario pleno de aprobación de las resoluciones del debate sobre el estado de la nación, pero el presidente del Gobierno desmintió todos los anuncios de La Moncloa de que no iba a intervenir en el pleno y, al mediodía, tomó la decisión de subir a la tribuna para ratificar su compromiso de llevar adelante el proceso de paz porque “hay bases sólidas” e intentar que el PP se subiera a ese carro pese a las descalificaciones recibidas en los últimos días, unas palabras que dijo estar “dispuesto a olvidar” porque así lo quiere “la inmensa mayoría de los ciudadanos”. Rodríguez Zapatero ofreció así a Rajoy la oportunidad de un nuevo debate tras el de la semana pasada. Intervino de forma “excepcional”, como reconoció, porque no quiso que la ruptura anunciada por el líder de la oposición fuera la última palabra.
Decisión compartida
Fue un nuevo intento de rehacer el maltrecho consenso, aunque todo parece indicar que en vano a tenor de la respuesta del presidente del PP. El jefe del Ejecutivo alternó los argumentos pedagógicos con los críticos para lograr el apoyo de los populares. Reclamó a Rajoy que reconsidere sus “palabras de ruptura” porque, aunque dijo estar en condiciones de dar “hoy la señal” de apertura de contactos con ETA, no lo hace porque quiere que sea una decisión “compartida” con el principal partido de la oposición”.
Zapatero se mantuvo además firme en defender la próxima reunión del PSE con Batasuna porque “no representa pagar ningún precio político ni nada que se le parezca”.