lasprovincias.es
Jueves, 11 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO SERVICIOS LP PUNTO RADIO LP TEVA CENTRO COMERCIAL
LO + BUSCADO

-Radares

-SMS gratis
-Ofertas de viaje
-Nokia 6660
-Pilates
-Vehículos km 0
-Mundial fútbol
-Empleo Valencia
-Balnearios
-Motor Valencia
-Venta de pisos
-Horóscopo
-Callejero
-Vuelos baratos
-Ocio, recetas, chat, postales...

EDICIÓN IMPRESA
Valencia
Dimite el amigo del primer ministro sospechoso de delatar la conspiración
El caso Clearstream se cobró ayer la primera víctima en la industria del armamento, epicentro del seísmo que sacude las elites políticas y económicas francesas.

Jean Louis Gergorin, vicepresidente del grupo aeronáutico EADS, fue liberado a petición propia de sus funciones para defenderse de los rumores que le presentan como el delator anónimo de la conspiración.

Las sospechas en torno a este influyente ejecutivo, amigo íntimo de Dominique de Villepin, se afianzaron con las declaraciones a diversos medios del juez Renaud Van Ruymbeke.

El magistrado, especializado en delitos financieros, confirmó que el 30 de abril de 2004 se había reunido en secreto con Gergorin, que le había contactado para facilitarle información confidencial sobre uno de los casos de corrupción que instruía su juzgado. Según su versión, el directivo le dijo estar en posesión de listados de la gestoría Clearstream, con sede en Luxemburgo, en la que aparecen cuentas secretas en el extranjero de presuntos beneficiarios de comisiones ocultas percibidas por la venta en 1991 de seis fragatas militares a Taiwán.

Pero alegó que no se atrevía a entregarle los listados ya que temía por su vida pues ya se habían producido media docena de muertes sospechosas de personas relacionadas con el caso.

Maquinación orquestada
Tres días después el juez recibió el primer envío anónimo con las listas de supuestas cuentas cuya falsedad tardó varios meses en averiguar mediante comisiones rogatorias internacionales. Ruymbeke manifestó su enfado por haber sido instrumentalizado para caer en la trampa de una maquinación orquestada contra políticos, policías, empresarios, jueces y otros profesionales. En las listas manipuladas, figuran más de 800 personas, entre ellas el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy.



 

[an error occurred while processing this directive]