15.000 plantas mediterráneas, al borde de la extinción por las presiones urbanísticas
El hipopótamo y el oso polar, dos especies en peligro
La Unión para la Conservación de la Naturaleza denuncia que 15.000 plantas mediterráneas únicas están amenazadas por el urbanismo. El hipopótamo y el oso polar se hallan en peligro de extinción.
La “lista roja” actualizada presentada por la UMCN incluye al oso polar, el hipopótamo y diversas flores del Mediterráneo. La organización, que adelantó la difusión de esa lista prevista para mañana, informó de que el número total de especies oficialmente declaradas extintas es de 784 y de que hay otras 65 que se pueden encontrar solamente en cautiverio o en cultivo.
“La Lista Roja 2006 muestra una clara tendencia: la pérdida de biodiversidad aumenta, no disminuye”, declaró el director general de la organización, Achim Steiner, que también alertó de que esa situación tiene “un gran impacto” en la productividad y capacidad de recuperación de los esistemas.
En cuanto al Mediterráneo, se señala a esa región como uno de los 34 focos críticos de biodiversidad del planeta, con alrededor de 25.000 especies de plantas, de la que el 60 por ciento no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Ahí “las presiones de la urbanización, el turismo masivo y la agricultura intensiva han empujado hacia la extinción a un creciente número de especies autóctonas”, como la Borraginacea Anchusa crispa (en Córcega y Cerdeña) y la centaura Femeniasia balearica (Islas Baleares).
En su informe anterior, de 2004, se encontraron sólo 15.589 especies en peligro de extinción, tras la evaluación de 40.177 especies (entre los 1,9 millones que han sido identificadas en el mundo).
La Lista Roja
En la “lista roja” para 2006 figuran 16.119 tipos de animales o plantas amenazados de extinción, lo que según los expertos de la UMCN “incluye a uno de cada tres anfibios y a una cuarta parte de los árboles de coníferas del mundo, además de una de cada ocho aves y uno de cada cuatro mamíferos”.
Entre los animales, el oso polar será una de las víctimas más notorias del calentamiento global, ya que ese fenómeno se siente cada vez más en las regiones polares, donde se prevé que el hielo marino del verano se reducirá entre el 50 y el 100 por ciento en los próximos 50 a 100 años, dijo la UMCN. Su pronóstico es que la población de osos polares sufrirá una disminución del 30 por ciento en los próximos 45 años.
La Unión indicó también que aunque desiertos y zonas áridas del planeta “aparentan estar relativamente intactos, sus animales y plantas especialmente adaptados también se encuentran entre las especies más raras y amenazadas”.
La caza no regulada
La principal amenaza a la vida silvestre de los desiertos es la caza no regulada, seguida de la degradación del hábitat. Entre los animales en peligro cita la población de la gacela dama del Sahara, que ha disminuido el 80 por ciento en los últimos 10 años por la caza incontrolada, al igual que los antílopes asiáticos.
En su edición de 2006 la “lista roja” de especies amenazadas incluye la primera evaluación regional integral de algunos grupos marinos, como los tiburones y las rayas.