Hubo un tiempo, unos años atrás, en que los duelos, mano a mano, entre Genovés II y Colau eran lo más delicioso que podía deparar el Campeonato Individual en su primer tramo. Ambos eran adolescentes e intentaban abrise paso en el siempre complejo mundo profesional. Ni siquiera se llamaban igual. El primero insitía en anunciarse como José Cabanes; el segundo con el diminutivo, Colauet. En aquellos pulsos, finales de los noventa, principios de siglo, la actual estrella solía salir triunfal. Pero vencía con muchos apuros y en algunas de esas partidas ganó por la mínima (60-55).
Ahora, años después, están en escalones bien distintos, pero Colau conserva su talento para jugar mano a mano. Ayer, en el trinquete de Guadassuar, dejó constancia de su enorme clase barriendo de la cancha a Adrián I (60-20). Este resultado le permitirá jugar la final de la primera fase del Individual, el próximo viernes (Sueca, 18.30 horas), contra Soro III, resto de Massamagrell, dau poderoso, que ayer se deshizo de Adrián II por 60-50. El ganador accederá a la segunda fase.